{"id":1257957,"date":"2024-06-30T08:41:28","date_gmt":"2024-06-30T08:41:28","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/no-pensabamos-que-duraria-un-mes-la-historia-de-la-linea-shell\/"},"modified":"2024-06-30T08:41:33","modified_gmt":"2024-06-30T08:41:33","slug":"no-pensabamos-que-duraria-un-mes-la-historia-de-la-linea-shell","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/no-pensabamos-que-duraria-un-mes-la-historia-de-la-linea-shell\/","title":{"rendered":"\u201cNo pens\u00e1bamos que durar\u00eda un mes\u201d: la historia de la L\u00ednea Shell"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div id=\"article-body\">\n<p>Dos figuras se arrodillan una al lado de la otra mientras las olas rompen contra los guijarros a unos pocos metros de distancia. El Mar del Norte est\u00e1 agitado hoy, placas de agua de color bronce y peltre golpean la orilla y explotan en una espuma opaca. Las figuras arrodilladas apenas levantan la vista de lo que est\u00e1n haciendo, pero de vez en cuando una se acerca al o\u00eddo de la otra y se estremecen de risa.<\/p>\n<p>Lida Lopes Cardozo Kindersley y Els Bottema crecieron juntas en los a\u00f1os 60 en la ciudad holandesa de Delft.  Las ni\u00f1as se conocieron, a los cinco a\u00f1os, cuando Els iba a la casa de Lida durante el almuerzo escolar.  Tan pronto como com\u00edan, entraban sigilosamente al gran jard\u00edn abandonado que lindaba con el patio trasero de Lida.  Fue en este reino secreto y cubierto de maleza donde se consolid\u00f3 su amistad.  Treparon a hayas de cobre, cavaron \u201ctrampas para osos\u201d y defendieron a los invasores con un arco y una flecha caseros.  Cuando encontraban un p\u00e1jaro muerto, lo enterraban adornando su tumba con las conchas rotas que cubr\u00edan los caminos del jard\u00edn.  \u00bfQu\u00e9 representaba el jard\u00edn para dos ni\u00f1as holandesas de cinco a\u00f1os a principios de los a\u00f1os 60?  \u201cLibertad\u201d, dice Lida con firmeza.  &#8220;Libertad.&#8221;<\/p>\n<p>Al acercarse la adolescencia, las dos chicas \u201cse perdieron lentamente\u201d, como dice Els.  \u201cPerd\u00ed a todos\u201d, dice Lida con tristeza.  &#8220;Hab\u00eda aterrizado en el planeta equivocado&#8221;.  A la edad de 19 a\u00f1os, intent\u00f3 suicidarse, pero fue descubierta debido al regreso casual de sus compa\u00f1eros de casa.  &#8220;No estabas en mi vida&#8221;, le dice a Els.  &#8220;Probablemente no lo habr\u00eda hecho si lo hubieras sido&#8221;.<\/p>\n<p>Luego, m\u00e1s de 10 a\u00f1os despu\u00e9s, se volvieron a encontrar por casualidad, mientras estaban de compras en Delft.  Els todav\u00eda viv\u00eda en la ciudad con su futuro marido, Jan, mientras Lida estaba de visita desde Inglaterra, donde viv\u00eda con el cortador de letras y dise\u00f1ador tipogr\u00e1fico David Kindersley, primero su mentor y luego su marido.  \u201cConoc\u00ed a David y pens\u00e9, en realidad, tal vez no sea el planeta equivocado, tal vez sea simplemente el lugar equivocado.  Nunca me hab\u00eda sentido no amado, pero el amor que David irradiaba era algo completamente diferente\u201d. <\/p>\n<div class=\"n-content-layout\" data-layout-name=\"auto\" data-layout-width=\"full-grid\">\n<div class=\"n-content-layout__container\">\n<div class=\"n-content-layout__slot\">\n<figure class=\"n-content-image n-content-image--full\" data-component=\"image-set\"><picture><source media=\"(min-width: 700px)\"  width=\"3729\" height=\"4953\"\/><\/picture><figcaption class=\"n-content-picture__caption\"><span>Colocar las conchas con sus &#8216;narices&#8217; hacia el sol.<\/span><span> <!-- -->\u00a9 Jess Gough <\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<div class=\"n-content-layout__slot\">\n<figure class=\"n-content-image n-content-image--full\" data-component=\"image-set\"><picture><source media=\"(min-width: 700px)\"  width=\"4654\" height=\"6181\"\/><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/1719736886_995_No-pensabamos-que-duraria-un-mes-la-historia-de-la.jpg\" alt=\"Dos mujeres arrodilladas en una playa de guijarros colocan conchas en l\u00ednea con el mar de fondo.\" data-image-type=\"image\" width=\"4654\" height=\"6181\" loading=\"lazy\"\/><\/picture><figcaption class=\"n-content-picture__caption\"><span>Els y Lida <\/span><span> <!-- -->\u00a9 Jess Gough <\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>El amor de la pareja estaba ligado a su trabajo como cortadores de letras en piedra y al taller que fundaron en Cambridge.  Mientras tanto, fue el turno de Els de sentirse perdida.  \u201c[I was] Sentado en casa con esta interminable pila de ropa sucia, y mi segundo hijo lloraba d\u00eda y noche, y yo pensaba: esta es mi vida.  .  .  \u00a1No!  \u00a1\u00c9sta no va a ser mi vida!  Siempre sent\u00ed la necesidad de crear\u201d.<\/p>\n<p>Finalmente, encontr\u00f3 su camino y comenz\u00f3 a trabajar en cer\u00e1mica, y su vida tom\u00f3 un rumbo nuevo y m\u00e1s feliz. \u201cLo que se necesita para hacer cer\u00e1mica es paciencia\u201d, afirma. \u201cHay que esperar el momento adecuado. Hay que esperar a que la arcilla tenga la consistencia adecuada: ni demasiado h\u00fameda ni demasiado seca\u2026\u201d.<\/p>\n<p>\u201cCon la piedra\u201d, dice Lida, \u201cno necesitas paciencia.  S\u00f3lo necesitas convicci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Est\u00e1n hablando de su trabajo, pero no s\u00f3lo de su trabajo.<\/p>\n<p>El c\u00e1ncer no era algo desconocido para Lida, como lo es para la mayor\u00eda de las personas que lo padecen. David, que era 40 a\u00f1os mayor que ella, muri\u00f3 de la enfermedad en 1995. Casi una d\u00e9cada despu\u00e9s, Lida se dio cuenta de que ten\u00eda un dolor en el pecho izquierdo. Le diagnosticaron c\u00e1ncer de mama, que se hab\u00eda extendido a los ganglios linf\u00e1ticos. Hab\u00eda otro bulto, hasta ahora benigno, en el otro pecho, por lo que opt\u00f3 por una mastectom\u00eda doble. Despu\u00e9s de la cirug\u00eda, le dijeron que ten\u00eda un 40 por ciento de posibilidades de sobrevivir, que con quimioterapia y radioterapia aumentar\u00edan al 50 por ciento. \u201cDije, bueno, no vale la pena, \u00bfverdad?\u201d. Fue su familia la que la convenci\u00f3 de lo contrario. Recuerda que ten\u00eda el hombro mojado por las l\u00e1grimas de su hijo adulto.<\/p>\n<p>Durante a\u00f1os, hab\u00eda alquilado la casa de una amiga, una antigua casa de guardacostas en Shingle Street, en la costa de Suffolk, para pensar y hacer dise\u00f1os. Al d\u00eda siguiente, hizo las maletas y condujo hasta all\u00ed. Algo le dec\u00eda que era all\u00ed donde ten\u00eda que estar. Recuerda estar de pie en la playa, sola: \u201cCamin\u00e9 hasta el borde y grit\u00e9\u201d.<\/p>\n<p>La quimioterapia ser\u00eda un \u201cinfierno\u201d: lentas, lentas inyecciones de un l\u00edquido rojo espeluznante en su brazo derecho;  perdida de cabello;  n\u00e1useas.  En aquellos d\u00edas dif\u00edciles, sus conversaciones con su vieja amiga Els fueron fundamentales.  Luego, unos tres meses despu\u00e9s, angustiada y exhausta, recibi\u00f3 una llamada telef\u00f3nica.  Un n\u00famero holand\u00e9s.<\/p>\n<p>-Oye Lida, \u00bfadivina qu\u00e9?<\/p>\n<p>A Els tambi\u00e9n le hab\u00edan diagnosticado c\u00e1ncer de mama. <\/p>\n<p>\u201cEn ese momento\u201d, dice Els, recordando las palabras del m\u00e9dico, \u201ctu mundo cambia. Te empiezan a temblar las piernas. Es como si te hubieran dado un golpe en la cabeza. Es como si esto no fuera real. Esto no es real\u201d. <\/p>\n<div class=\"n-content-layout\" data-layout-name=\"auto\" data-layout-width=\"full-grid\">\n<div class=\"n-content-layout__container\">\n<div class=\"n-content-layout__slot\">\n<figure class=\"n-content-image n-content-image--full\" data-component=\"image-set\"><picture><source media=\"(min-width: 700px)\"  width=\"3677\" height=\"4884\"\/><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/1719736887_274_No-pensabamos-que-duraria-un-mes-la-historia-de-la.jpg\" alt=\"Una mujer rubia parada junto a una ventana con el sol brillando sobre ella\" data-image-type=\"image\" width=\"3677\" height=\"4884\" loading=\"lazy\"\/><\/picture><figcaption class=\"n-content-picture__caption\"><span>els<\/span><span> <!-- -->\u00a9 Jess Gough <\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<div class=\"n-content-layout__slot\">\n<figure class=\"n-content-image n-content-image--full\" data-component=\"image-set\"><picture><source media=\"(min-width: 700px)\"  width=\"3661\" height=\"4863\"\/><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/1719736887_932_No-pensabamos-que-duraria-un-mes-la-historia-de-la.jpg\" alt=\"Una l\u00ednea de conchas que se extiende hasta el horizonte.\" data-image-type=\"image\" width=\"3661\" height=\"4863\" loading=\"lazy\"\/><\/picture><figcaption class=\"n-content-picture__caption\"><span>La l\u00ednea Shell <\/span><span> <!-- -->\u00a9 Jess Gough <\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Se someti\u00f3 a una lumpectom\u00eda (una escisi\u00f3n parcial del tejido mamario) y, al igual que Lida, a largos ciclos de radioterapia y quimioterapia.  Poco despu\u00e9s de su diagn\u00f3stico, se enter\u00f3 de que su madre tambi\u00e9n ten\u00eda c\u00e1ncer de mama.  \u201cElla hab\u00eda estado caminando con un bulto en el pecho durante 12 a\u00f1os y no se lo hab\u00eda contado a nadie.  Y as\u00ed, en lugar de mi segunda ronda de quimioterapia, tuve el funeral de mi madre\u201d.<\/p>\n<p>Entonces Lida llam\u00f3 con una idea: \u201cConozco un lugar donde podemos estar juntos otra vez\u201d.<\/p>\n<hr\/>\n<p><strong>Shingle Street es una de esas raras calles inglesas.<\/strong> Lugares donde todav\u00eda puedes sentirte abrumado por las fuerzas naturales.  Se encuentra aproximadamente a medio camino entre el puerto de contenedores de Felixstowe y el acomodado centro tur\u00edstico de Aldeburgh, y recibe su nombre del banco ondulado de guijarros y adoquines que se extiende hasta la desembocadura del r\u00edo Ore, una milla y media al norte.  Durante siglos fue favorecido por los contrabandistas debido a su inaccesibilidad, y a\u00fan hoy est\u00e1 conectado con el mundo interior s\u00f3lo por un carril estrecho que cruza una zona de pastos cenagosos.<\/p>\n<p>Al recordar ese primer viaje aqu\u00ed, hace 20 a\u00f1os, Lida describe c\u00f3mo sal\u00edan a caminar por la playa, recogiendo conchas a medida que caminaban.  &#8220;Entonces uno de nosotros caer\u00eda [ourselves] abajo en las tejas.  Est\u00e1bamos muy cansados.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Est\u00e1bamos tan cansados!&#8221;  dice Els.<\/p>\n<p>\u201cNos sentamos y vimos lo m\u00e1s bonito: un peque\u00f1o guisante marino con unas preciosas florecitas moradas. Muy peque\u00f1o, muy vulnerable, y empezamos a poner nuestras conchas a su alrededor\u201d. No fue hasta mucho despu\u00e9s que recordaron las conchas que hab\u00edan recogido de la infancia en los caminos del jard\u00edn abandonado de Delft.<\/p>\n<p>Pasaron el resto de la semana dando peque\u00f1os paseos y sentados tranquilamente junto al fuego de la caba\u00f1a, hablando de lo que hab\u00edan estado pasando. Cuando regresaron a Shingle Street seis meses despu\u00e9s, se encontraron por casualidad con el c\u00edrculo de conchas que hab\u00edan dejado en la playa durante lo m\u00e1s profundo de sus respectivos tratamientos.<\/p>\n<p>\u201cNunca pensamos que durar\u00eda ni siquiera un mes\u201d, dice Lida, pero ahora sintieron una especie de obligaci\u00f3n de cuidar lo que hab\u00edan comenzado.  Y, durante la siguiente d\u00e9cada, aproximadamente, durante visitas dos veces al a\u00f1o, colocaron una l\u00ednea de proyectiles, cada metro, cada proyectil, marcando su lenta recuperaci\u00f3n.  Calculan que hoy en d\u00eda la l\u00ednea contiene unos 10.000 proyectiles.<\/p>\n<p>En un libro que han publicado recientemente sobre la l\u00ednea Shell, Lida describe Shingle Street como \u201cel tipo de lugar que o amas o te parece insoportablemente desolado\u201d. La tarde en que me encuentro con ellos all\u00ed, es posible tener ambas reacciones a la vez. Els viene de los Pa\u00edses Bajos, Lida de Cambridge. Yo he llegado desde 10 millas costa arriba para encontrarme con el tipo de clima que har\u00eda que el guardacostas que una vez vivi\u00f3 aqu\u00ed buscara su telescopio: lluvia que no solo es horizontal sino que parece elevarse desde el suelo, viento que golpea el auto como olas que golpean un barco. Mientras una cacerola de sopa de pollo tintinea en la hornilla de la caba\u00f1a, hablamos de sus vidas: su infancia en los Pa\u00edses Bajos, la gente que han amado y perdido, las cosas hermosas que han pasado su vida creando y la crisis que los trajo a ambos a este lugar, donde crearon otra cosa hermosa.<\/p>\n<p>Cuando finalmente el viento amaina, las nubes se abren y salimos al exterior. Cruzamos la playa a paso lento, siguiendo la l\u00ednea de conchas desde el m\u00e1stil de la bandera que hay fuera de la casa hacia el mar. Mientras avanzamos, Els se arrodilla junto a Lida para ordenar un poco la l\u00ednea. \u201c\u00a1Sus narices deben apuntar hacia el sol!\u201d, dice. Se refiere a la forma de colocar las conchas, con el extremo puntiagudo mirando hacia el sur. Primero se hace una zanja poco profunda con la mano y luego se colocan las conchas, una a una, a lo largo de la zanja. Cada vez que vuelven, descubren que el viento o las gaviotas o las ruedas de los carros de los pescadores han alterado secciones de la l\u00ednea y que algunas de las conchas se han vuelto grises por los elementos. As\u00ed que se arrodillan de nuevo y vuelven a colocar la l\u00ednea, reemplazando las conchas descoloridas por otras blancas reci\u00e9n recogidas.<\/p>\n<p>Cuando me encontr\u00e9 por primera vez con Shell Line, me acord\u00e9 de los artistas del land art de los a\u00f1os 1960 y 1970: las franjas de rocas negras que Richard Long dej\u00f3 en el Sahara; la espiral de rocas blanqueadas por la sal de Robert Smithson que se extiende hasta el Gran Lago Salado de Utah. Pero esto era diferente: m\u00e1s sutil, menos monumental, menos serio. Era el tipo de cosa que cualquier ni\u00f1o podr\u00eda haber empezado a hacer, pero su escala y la paciencia y el trabajo que debi\u00f3 de implicar no eran en absoluto infantiles.<\/p>\n<div class=\"n-content-layout\" data-layout-name=\"auto\" data-layout-width=\"full-grid\">\n<div class=\"n-content-layout__container\">\n<div class=\"n-content-layout__slot\">\n<figure class=\"n-content-image n-content-image--full\" data-component=\"image-set\"><picture><source media=\"(min-width: 700px)\"  width=\"3510\" height=\"4662\"\/><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/1719736888_445_No-pensabamos-que-duraria-un-mes-la-historia-de-la.jpg\" alt=\"Olas rompiendo en una playa\" data-image-type=\"image\" width=\"3510\" height=\"4662\" loading=\"lazy\"\/><\/picture><figcaption class=\"n-content-picture__caption\"><span>Las olas rompientes del Mar del Norte<\/span><span> <!-- -->\u00a9 Jess Gough <\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<div class=\"n-content-layout__slot\">\n<figure class=\"n-content-image n-content-image--full\" data-component=\"image-set\"><picture><source media=\"(min-width: 700px)\"  width=\"3734\" height=\"4976\"\/><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/1719736888_597_No-pensabamos-que-duraria-un-mes-la-historia-de-la.jpg\" alt=\"Una mujer de aspecto satisfecho sentada en una silla mientras el sol entra a raudales.\" data-image-type=\"image\" width=\"3734\" height=\"4976\" loading=\"lazy\"\/><\/picture><figcaption class=\"n-content-picture__caption\"><span>lida<\/span><span> <!-- -->\u00a9 Jess Gough <\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>La cuidadosa hilera de conchas avanza sobre una cresta de guijarros tras otra, una y otra vez, hasta llegar al mar. D\u00eda tras d\u00eda y a\u00f1o tras a\u00f1o, las mareas y las mareas de tormenta dan forma y remodelan las crestas. Un invierno, una tormenta puede excavar una nueva laguna de agua salada lo suficientemente profunda para los ba\u00f1istas de verano, solo para que una tormenta del invierno siguiente la rellene como si nunca hubiera existido. La calle de guijarros que Els y Lida conocieron cuando llegaron aqu\u00ed juntas por primera vez ha desaparecido, en ese sentido.<\/p>\n<hr\/>\n<p><strong>Despu\u00e9s de 10 a\u00f1os de fabricar la L\u00ednea Shell<\/strong>Lida le pregunt\u00f3 a Els: \u201c\u00bfCrees que esto sobrevivir\u00e1?\u201d <\/p>\n<p>\u201c\u00bfA qui\u00e9n le importa?\u201d, respondi\u00f3 ella. \u201cEs lo que estamos haciendo\u201d. <\/p>\n<p>Y luego, otras personas comenzaron a a\u00f1adir algo a lo que ya hab\u00edan hecho.<\/p>\n<p>En una ocasi\u00f3n, cuando regresaba a casa, Els se encontr\u00f3 con un amable funcionario de aduanas en el puerto de Harwich, que le pregunt\u00f3 d\u00f3nde se hab\u00eda alojado durante sus vacaciones. \u00bfShingle Street? \u00bfSe hab\u00eda fijado en la hilera de conchas? \u00c9l y su hijo peque\u00f1o siempre a\u00f1ad\u00edan alguna cuando estaban all\u00ed. Una vez, un padre y una hija se acercaron a ella y a Lida en la playa y les preguntaron si pod\u00edan contribuir con algunas conchas a la hilera en memoria de la madre de la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>En otra ocasi\u00f3n, cuando regresaron, encontraron que un tramo entero de 60 metros hab\u00eda desaparecido, arrasado. Solo hab\u00eda una causa posible: alguien, por alguna raz\u00f3n, hab\u00eda retirado meticulosamente cada concha. \u00bfPor qu\u00e9? No importaba el motivo, recogieron m\u00e1s conchas y volvieron a tender la l\u00ednea. A medida que pasaron los a\u00f1os y la amenaza inmediata del c\u00e1ncer se fue alejando, ambas mujeres volvieron a su trabajo profesional. Lida recuerda la primera letra que cort\u00f3 despu\u00e9s de su regreso, una \u201cM\u201d may\u00fascula, 2.000 golpes del maniqu\u00ed de cortador de letras. La recuperaci\u00f3n de Els fue m\u00e1s lenta, pero ella tambi\u00e9n ha vuelto a su estudio.<\/p>\n<p>Ahora, cuando llegan a Shingle Street, ya no necesitan ampliar la l\u00ednea. No puede ir m\u00e1s all\u00e1, ni hacia el mar ni hacia la tierra. Su trabajo consiste simplemente en mantenerla, como los conservadores arquitect\u00f3nicos, reemplazando las estructuras grises o rotas, realineando las que se han extraviado desde la \u00faltima vez que estuvieron aqu\u00ed. Esto, se me ocurre mientras regresamos a la caseta de los guardacostas, es lo que le da a la Shell Line su poder: la atenci\u00f3n, incluso el amor, que se le dedica, como un castillo de arena reconstruido entre mareas, a\u00f1o tras a\u00f1o, d\u00e9cada tras d\u00e9cada.<\/p>\n<p>\u00bfEs arte?  Eso no les corresponde a ellos decirlo.  &#8220;Simplemente nos sentamos aqu\u00ed y re\u00edmos y cantamos canciones tontas y somos ni\u00f1as&#8221;, dice Lida.  &#8220;Hace algo grande, pero eso no es lo que nos propusimos hacer&#8221;.  Es verdad, hace algo grande, algo casi igual al lugar en s\u00ed. <\/p>\n<p><em>Ya est\u00e1 disponible \u201cUna concha en el tiempo\u201d de Lida Lopes Cardozo Kindersley y Els Bottema (Ediciones Cardozo Kindersley).  William Atkins es el autor de \u201cExiles: Three Island Journeys\u201d (Faber)<\/em><\/p>\n<p><em>Seguir <\/em><a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/twitter.com\/FTMag\" data-trackable=\"link\" target=\"_blank\"><em>@FTMag<\/em><\/a><em>  Para enterarte primero de nuestras \u00faltimas historias y suscribirte a nuestro podcast <\/em><em>Vida y arte<\/em><em>  dondequiera que escuches<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p><script async src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script><br \/>\n<br \/><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/72539b37-1d64-479b-854b-930ac5d960b0\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-56<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos figuras se arrodillan una al lado de la otra mientras las olas rompen contra los guijarros a<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1257958,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[43483,1490,6550,160,48334,11330],"class_list":["post-1257957","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-duraria","tag-historia","tag-linea","tag-mes","tag-pensabamos","tag-shell"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1257957","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1257957"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1257957\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1257958"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1257957"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1257957"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1257957"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}