{"id":1257907,"date":"2024-06-30T07:49:10","date_gmt":"2024-06-30T07:49:10","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/decir-adios-a-un-coche-como-dejar-ir-a-un-ser-querido\/"},"modified":"2024-06-30T07:49:15","modified_gmt":"2024-06-30T07:49:15","slug":"decir-adios-a-un-coche-como-dejar-ir-a-un-ser-querido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/decir-adios-a-un-coche-como-dejar-ir-a-un-ser-querido\/","title":{"rendered":"Decir adi\u00f3s a un coche: como dejar ir a un ser querido"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p>Hace unos meses mi amigo Mikko (38) entr\u00f3 en contacto con la compa\u00f1\u00eda de teatro De Warme Winkel.  Estaban haciendo una actuaci\u00f3n sobre el sacrificio.  Buscaban a treinta y cinco personas que hab\u00edan dado por perdidos sus coches y estaban dispuestas a sacrificarlos, treinta y cinco coches que pronto ser\u00e1n izados al escenario y probablemente destruidos.  Mikko estuvo de acuerdo.  Con dolor en el coraz\u00f3n, prometi\u00f3 subir al escenario su descapotable, un Peugeot al que hab\u00eda bautizado Peter.  Era esto o vender las piezas por 250 euros.  La semana que viene se sentar\u00e1 en primera fila mientras muere su Peter.<\/p>\n<p>Mikko compr\u00f3 a Peter en 2021. Era corona, tuvo que salir por un tiempo.  Fue a Texel por una semana y no pudo conseguir un coche prestado.  \u201cEntonces pens\u00e9: a la mierda, solo c\u00f3mprate uno.  Ese era Pedro.  Bonita tapicer\u00eda de carreras.  1.250 euros\u201d.  Lo que sigui\u00f3 fueron viajes a Francia, Italia y Alemania.  \u201cSal, escucha a Jacques Brel y t\u00f3mate un croissant, \u00bfqu\u00e9 podr\u00eda ser mejor que eso?\u201d  En oto\u00f1o de 2022, el fin lleg\u00f3 a su fin.  \u201cA veces hab\u00eda algunos temblores.  Hubo ruidos extra\u00f1os.  \u00c9l r\u00e1pidamente declin\u00f3.  En un momento dado la tercera marcha dej\u00f3 de funcionar, lo cual fue una l\u00e1stima\u201d.  Las inspecciones ITV se volvieron costosas.  El pr\u00f3ximo le costar\u00eda 900 euros.  \u201cSer\u00e1 muy extra\u00f1o decirle adi\u00f3s a Peter.  Extra\u00f1o en s\u00ed mismo, s\u00ed.  Al final es s\u00f3lo un trozo de acero.  Bueno, por supuesto que es mucho m\u00e1s que eso\u201d.<\/p>\n<p>Mikko no es un caso \u00fanico.  Para algunas personas (y no s\u00f3lo los entusiastas de los coches) es incre\u00edblemente dif\u00edcil decir adi\u00f3s a su coche.  La decisi\u00f3n es dif\u00edcil, y una vez tomada, hay arrepentimiento, luto, tristeza.  Una tristeza con la que uno no sabe qu\u00e9 hacer, porque no hay un marco de referencia para ella: no estamos acostumbrados a amar tanto los objetos, quiz\u00e1s nos averg\u00fcencemos de ello.  Semejantes sentimientos no encajan en el contrato entre el hombre y la cosa.<\/p>\n<p>Cuando se da por perdido un coche y, por el motivo que sea, no se sustituye por uno nuevo, sigue siendo l\u00f3gico cierto grado de tristeza, por la p\u00e9rdida de libertad, de autonom\u00eda.  Recuerdo bien que nos despedimos del coche de mi padre, el coche familiar franc\u00e9s.  Mi padre estaba enfermo, nos hab\u00edamos enterado hac\u00eda poco, y luego hubo que trasladar el Renault, corr\u00eda peligro de que se lo llevaran la gr\u00faa.  Pero ya no quedaba vida en \u00e9l.  Intent\u00e9 empujar el coche desde su lugar con un vecino, pero no funcion\u00f3.  La ANWB acudi\u00f3 al rescate y cancel\u00f3 el Renault con el que hab\u00edamos pasado a\u00f1os y a\u00f1os de vacaciones. <\/p>\n<p>R\u00e1pidamente despojamos del coche los recuerdos de mi padre (una gorra de un club de f\u00fatbol franc\u00e9s donde una vez asistimos a un partido, un pu\u00f1ado de conchas de la playa, un juego de petanca) y entregamos el Renault a la gente de ANWB.  Mi padre se qued\u00f3 temblando en el sof\u00e1 y pregunt\u00f3 qu\u00e9 pasaba con todo ese ruido en la calle.  Nadie se atrevi\u00f3 a dec\u00edrselo.  No es exagerado decir que la retirada del coche fue para \u00e9l una muerte simb\u00f3lica, una m\u00e1s en una serie de muchas muertes simb\u00f3licas, que continuaron hasta que se present\u00f3 la muerte real.<\/p>\n<h2 class=\"article-heading wp-block-heading\" data-styled=\"false\">Pragm\u00e1ticos y sentimentales<\/h2>\n<p>  Pero \u00bfqu\u00e9 pasa con las personas que venden sus coches?  Para ellos no existe una muerte simb\u00f3lica, \u00bfverdad?  Aunque normalmente reciben a cambio un modelo nuevo y mejor, tambi\u00e9n suelen sentir pena por el coche dado de baja.  Nuestro manejo de los objetos suele caracterizarse por el pragmatismo: reparas lo que puedes reparar, y si la reparaci\u00f3n resulta imposible o demasiado costosa, tiras el objeto o lo cambias. <\/p>\n<p>Frente a los pragm\u00e1ticos suelen estar los sentimentales, que se apegan incondicionalmente a las cosas y experimentan un sentimiento de lealtad.  Este sentimiento de lealtad suele reflejarse, lo s\u00e9 por conversaciones con acaparadores: creen que los art\u00edculos en cuesti\u00f3n tambi\u00e9n han sido fieles durante todos esos a\u00f1os de leal servicio.  (Como escribi\u00f3 alguien llamado Joyce en un foro para compa\u00f1eros de sufrimiento con el tema &#8216;Deshacerse de su primer coche&#8230;&#8217;: &#8216;Vend\u00ed mi Suzuki Alto con un nudo en la garganta, simplemente porque esta cosita nunca me ha defraudado. .&#8217;) <\/p>\n<blockquote class=\"dmt-quote dmt-quote--type-streamer\" data-styled=\"true\">\n<p>Quiz\u00e1s otro factor es que, en principio, siempre se puede reparar el coche.<\/p>\n<footer class=\"dmt-quote__attribution\">\n<\/footer>\n<\/blockquote>\n<p>Cuando se trata de cambiar nuestro coche viejo, muchos de nosotros parecemos ser sentimentales.  Esto es especialmente evidente cuando nos deshacemos de \u00e9l.  Quiz\u00e1s otro factor es que, a diferencia de otros objetos o mascotas, por ejemplo, en principio siempre puedes tener un coche reacondicionado, pero como mucho los costes ser\u00e1n elevados.  As\u00ed que t\u00fa como propietario eres quien decide que ha llegado el momento de despedirse definitivamente: eres la familia del enfermo y eres el m\u00e9dico jefe que decide si operar o no.  Lo que suele hacer la gente para suavizar esa &#8216;traici\u00f3n&#8217;: reducir su lealtad poco a poco.  El coche desarrolla cada vez m\u00e1s defectos, el propietario sigue pagando una nueva reparaci\u00f3n cada mes y poco a poco se da permiso, primero para fantasear con un coche nuevo y luego para firmar y pensar en la sentencia de muerte. El coche viejo: es mejor as\u00ed.<\/p>\n<p>Para los sentimentales, se trata de un final muy doloroso que les exige lo m\u00e1ximo, como se desprende tambi\u00e9n de la respuesta de Leo (en el mismo foro), que se impuso un Camino simb\u00f3lico para hacer penitencia: &#8216;Tuve mi primera Amor (SEAT Ibiza azul hielo) &#8216;quitado&#8217; tras la ruptura con mi ex.  Tuve muchos problemas con ese coche (luz del motor encendida de serie, ITV alt\u00edsima, abolladura en la puerta), pero en realidad fue mi fiel rastrillo con el que conduje por Suecia dos veces y que me ayud\u00f3 en todas las condiciones meteorol\u00f3gicas. condiciones.  Como si hubiera dejado un ni\u00f1o all\u00ed.  Otro lavado completo, \u00faltimo viaje hasta el pueblo, guard\u00e9 las llaves en la casa y camin\u00e9 los 5 km de vuelta en pura miseria.&#8217; <\/p>\n<p>A veces parece que ya casi no vemos los coches como objetos.  Son hogares, son testigos, son personas.<\/p>\n<h2 class=\"article-heading wp-block-heading\" data-styled=\"false\">Espaciado<\/h2>\n<p>El coche no se compone s\u00f3lo de piezas o de la suma de esas piezas.  El n\u00facleo del coche es el espacio intermedio, el habit\u00e1culo.  Y esa cabina tiene todo tipo de funciones.  Es un espacio de conversaciones \u00edntimas, con los padres, con los seres queridos, con los ni\u00f1os.  Es un confesionario, una sala de reuniones, un comedor.  Un espacio donde padres e hijos pod\u00edan mirarse en secreto a trav\u00e9s del espejo retrovisor.  El espacio tambi\u00e9n puede ser un refugio, donde encontrar refugio, donde todo descansa, donde procesas decepciones o celebras victorias.<\/p>\n<p>As\u00ed como a uno le pueden invadir im\u00e1genes del pasado cuando se mueve, tambi\u00e9n lo experimenta quien se deshace de su coche.  Todas esas formas, esas versiones de \u00e9l que estaban sentadas en esa caba\u00f1a.  Versiones reales, versiones on\u00edricas. <\/p>\n<p><dmt-image-wrapper class=\"vorm__article-content-positioned vorm__article-content-positioned--right\"><\/p>\n<figure data-captionposition=\"icon\" data-fadein=\"false\" data-fadeinduration=\"0.5\" data-variant=\"inline_right\"><picture><source  type=\"image\/webp\"\/><\/picture><figcaption class=\"credit\">Ilustraci\u00f3n Sim\u00f3n Ru\u00eds<\/figcaption><\/figure>\n<p><\/dmt-image-wrapper><\/p>\n<p>\u201cUno de los primeros autos que tuve fue un Renault muy viejo y sibilante que mi hermano manten\u00eda manejando con alicates y cinta adhesiva\u201d, dice la escritora Holly Robinson, en un art\u00edculo para <em>El Correo Huffington<\/em>.  \u201cPero cuando estaba all\u00ed, me sent\u00eda como una actriz francesa, viviendo de croissants y amor.  El auto representaba lo que alguna vez quise ser: uno <em>mujer de misterio <\/em>con todo tipo de seres queridos\u201d.  Hist\u00f3ricamente, los coches siempre han encarnado un sue\u00f1o.  En casi todos los estudios de la d\u00e9cada de 1960, tanto en Estados Unidos como en los Pa\u00edses Bajos, el autom\u00f3vil vuelve a ser un s\u00edmbolo revolucionario.  Un coche significaba ya no tener que escuchar a nadie, no depender de nadie. <\/p>\n<p>Y si sumas los diferentes autos que has tenido, obtienes una autobiograf\u00eda completa, como descubri\u00f3 Robinson.  Todos sus coches hab\u00edan sido un reflejo de ella misma.  Despu\u00e9s de aquel Renault jadeante, se compr\u00f3 un Sunbird con el que recorri\u00f3 San Francisco: su &#8216;vaquera interior&#8217;.  Luego un Honda Civic azul: su &#8220;coche de mujer trabajadora sensata&#8221;.  Se divorci\u00f3 y se volvi\u00f3 a casar, su nuevo marido tuvo dos hijos y hubo que comprar un coche familiar, el Audi Quattro.  Todas esas vidas.  A veces todav\u00eda puedes encontrar evidencia o restos de ella si miras con atenci\u00f3n.  Los viejos recibos y envoltorios de caramelos escondidos en el sof\u00e1, la arena que nunca podr\u00e1s sacar del todo de la alfombra.  Una gorra de un club de f\u00fatbol franc\u00e9s donde una vez asististe a un partido, un pu\u00f1ado de conchas de la playa.  &#8220;Todos esos recuerdos est\u00e1n ah\u00ed, capturados en el coche, como si estuvieran preservados en resina&#8221;, dijo Robinson.<\/p>\n<h2 class=\"article-heading wp-block-heading\" data-styled=\"false\">Humanizar<\/h2>\n<p>Cuando las personas realmente empiezan a preocuparse por las cosas, pueden empezar a atribuir cualidades humanas al objeto.  No parece haber ning\u00fan objeto en el que esto sea tan cierto como en el caso de los coches.  Humanizamos los coches hasta el punto del absurdo, incluso del antropomorfismo total.  \u201cNunca le puse un nombre a mi auto\u201d, se\u00f1al\u00f3 la escritora Bethlehem Shoals en el American <em>Revista de control de calidad<\/em>\u201epero he hablado con \u00e9l, le he dado palmaditas de aliento en el cap\u00f3 como a un fiel caballo de batalla, lo he cuidado como a un ni\u00f1o enfermo, hemos discutido como hermanos frustrados y hemos hablado bien como verdaderos amigos. &#8221; <\/p>\n<p>Shoals describe este proceso de humanizaci\u00f3n paso a paso: \u201cCuando no hay compa\u00f1\u00eda real, transformas tu coche en una especie de compa\u00f1ero de carrera.  Sus imperfecciones te har\u00e1n querer.  Primero se le atribuye un car\u00e1cter, luego una personalidad.  Una vez all\u00ed, habr\u00e1s creado un verdadero v\u00ednculo de lealtad.  Puede que los coches no est\u00e9n hechos de carne y huesos, pero tienen alma\u201d.<\/p>\n<blockquote class=\"dmt-quote dmt-quote--type-streamer\" data-styled=\"true\">\n<p>El v\u00ednculo se vuelve m\u00e1s fuerte a medida que el propietario pone m\u00e1s dolor y esfuerzo en \u00e9l.<\/p>\n<footer class=\"dmt-quote__attribution\">\n<\/footer>\n<\/blockquote>\n<p>  Ese v\u00ednculo se vuelve m\u00e1s fuerte cuanto m\u00e1s tiempo se pasa en el autom\u00f3vil y cuanto m\u00e1s el propietario pone su propio dolor y esfuerzo en \u00e9l.  Para Mikko, el v\u00ednculo con Peter s\u00f3lo se hizo verdaderamente estrecho cuando \u00e9l mismo reemplaz\u00f3 los altavoces.  \u201cEntonces Peter se convirti\u00f3 en m\u00edo.  Y me hab\u00eda convertido en una nueva versi\u00f3n de m\u00ed mismo.  De repente era alguien que dec\u00eda: voy a hacerle algunos retoques a mi auto.  Nunca hab\u00eda hecho eso antes.&#8221; <\/p>\n<p>As\u00ed como los ni\u00f1os pueden &#8216;pensar&#8217; que sus juguetes est\u00e1n vivos, tienen alma, est\u00e1n &#8216;animados&#8217;, los adultos tambi\u00e9n pueden &#8216;pensar&#8217; que su coche est\u00e1 vivo.  Por supuesto, esto no es una creencia racional, no es un pensamiento real, es una proyecci\u00f3n nacida del apego.  Por eso no sorprende que, as\u00ed como los juguetes han cobrado vida en el <em>Historia del juguete<\/em>serie, tambi\u00e9n hay una serie de pel\u00edculas de Pixar en las que los coches hablan, sienten, sue\u00f1an y desean como personas, en las que los coches son personas: <em>Carros<\/em>.  en el mundo de <em>Carros<\/em> No hay absolutamente ninguna gente, s\u00f3lo veh\u00edculos, especialmente coches. <em>Carros <\/em>Marca la siguiente fase en la humanizaci\u00f3n de los autom\u00f3viles, lo que dar\u00e1 como resultado un mundo sin personas. <\/p>\n<p>Un paso intermedio fue la pel\u00edcula (no animada) <em>Herbie el insecto del amor<\/em> de 1968, con un Volkswagen Beetle vivo llamado Herbie.  Herbie es un coche real, por lo que los actores reales (Dean Jones y Michele Lee) tuvieron que identificarse con una pieza de metal.  Durante la carrera decisiva de la pel\u00edcula (al igual que en Cars, el cl\u00edmax de la pel\u00edcula consiste en una carrera de coches), Herbie se desmorona en dos pedazos.  P\u00e9rdida total.  Pero al final re\u00fanen a Herbie.  \u00c9ste es el final so\u00f1ado de la historia de amor entre el hombre y el autom\u00f3vil: el hombre ama tanto su autom\u00f3vil que nunca lo cambia y siempre lo renueva, siempre otra vez, siempre otra vez.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 espera Mikko de la despedida p\u00fablica de Peter en el escenario la pr\u00f3xima semana?<\/p>\n<p>Espera dolor y belleza.  \u201cEspero que lo derriben.  Y siempre escuchar\u00e9 esa vocecita que dice: pero \u00e9l segu\u00eda conduciendo.  Esa es la parte complicada.  A\u00fan podr\u00edas conducirlo&#8230; Pero es una despedida digna, sin duda\u201d.  Entonces Mikko me pregunta si tengo coche.<\/p>\n<p>La respuesta es no.  Esa sigue siendo la mejor manera de no tener que despedirse nunca de uno.<\/p>\n<aside class=\"dmt-article-side dmt-article-side--inzet\" data-styled=\"false\">\n<div class=\"dmt-article-side__content\">\n<div class=\"dmt-article-side__text\">\n<h2 class=\"dmt-article-side__heading\"> <\/h2>\n<p><strong>Daan Heerma de Voss<\/strong> es escritor. <\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/aside>\n<p><dmt-util-bar article=\"4857785\" headline=\"Afscheid nemen van een auto: alsof je een geliefde loslaat\" url=\"https:\/\/www.nrc.nl\/nieuws\/2024\/06\/28\/afscheid-nemen-van-een-auto-alsof-je-een-geliefde-loslaat-a4857785\"><br \/>\n<button class=\"dmt-util-bar__button\" slot=\"share\"><br \/>\n<span class=\"dmt-util-bar__button-container\"><br \/>\n<span class=\"dmt-util-bar__button-title\">Para compartir<\/span><br \/>\n<dmt-icon aria-hidden=\"true\" class=\"dmt-util-bar__button-icon\" name=\"ic-share-web\"\/><br \/>\n<\/span><br \/>\n<\/button><br \/>\n<button class=\"dmt-util-bar__button\" slot=\"contact\"><br \/>\n<span class=\"dmt-util-bar__button-container\"><br \/>\n<span class=\"dmt-util-bar__button-title\">Env\u00ede un correo electr\u00f3nico al editor<\/span><br \/>\n<dmt-icon aria-hidden=\"true\" class=\"dmt-util-bar__button-icon\" name=\"ic-email\"\/><br \/>\n<\/span><br \/>\n<\/button><br \/>\n<\/dmt-util-bar> <\/p>\n<aside data-article-id=\"4857785\" data-js-topic-preview=\"\" data-topic-id=\"192\" data-topic-name=\"Auto's\"\/>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.nrc.nl\/nieuws\/2024\/06\/28\/afscheid-nemen-van-een-auto-alsof-je-een-geliefde-loslaat-a4857785\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-33<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unos meses mi amigo Mikko (38) entr\u00f3 en contacto con la compa\u00f1\u00eda de teatro De Warme Winkel.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1257908,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[6569,2553,440,4370,2876,10500,1067],"class_list":["post-1257907","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-adios","tag-coche","tag-como","tag-decir","tag-dejar","tag-querido","tag-ser"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1257907","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1257907"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1257907\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1257908"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1257907"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1257907"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1257907"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}