{"id":1104936,"date":"2023-12-23T17:04:58","date_gmt":"2023-12-23T17:04:58","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/el-sueno-facil-de-los-dolares-ajenos\/"},"modified":"2023-12-23T17:04:58","modified_gmt":"2023-12-23T17:04:58","slug":"el-sueno-facil-de-los-dolares-ajenos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/el-sueno-facil-de-los-dolares-ajenos\/","title":{"rendered":"El sue\u00f1o f\u00e1cil de los d\u00f3lares ajenos"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p>Desbloquea el Editor&#8217;s Digest gratis<\/p>\n<p class=\"article__content-sign-up-topic-description\"><span>Roula Khalaf, editora del FT, selecciona sus historias favoritas en este bolet\u00edn semanal.<\/span><\/p>\n<p><iframe class=\"article__content-sign-up-iframe close\" scrolling=\"no\" id=\"signUpIframe\" data-prev-url=\"\/register\/in-article-sign-up?ft-content-uuid=49320184-0383-4da3-b89d-c93cc1c3b177\"><\/iframe><\/div>\n<div id=\"article-body\">\n<p><em>El escritor es editor colaborador del FT.<\/em><\/p>\n<p>En abril de 1835, Edmund J. Forstall, en Nueva Orleans, escribi\u00f3 una carta a Thomas Baring en Londres.  A lo largo de una larga carrera, Forstall tuvo un dedo en todas partes de la Luisiana comercial: importador, banquero, legislador y plantador de az\u00facar con mano de obra esclavizada.  Para Baring, fue corresponsal y asesor\u00f3 sobre oportunidades en Nueva Orleans.<\/p>\n<p>La ciudad se acercaba a lo que resultar\u00eda ser la cima de un ciclo de crecimiento explosivo impulsado por las exportaciones, donde barcos planos que transportaban trigo y cerdos hacia La Habana y el Caribe se topaban con barcos de vapor cargados de algod\u00f3n para Liverpool y az\u00facar para Filadelfia.<\/p>\n<p>En su carta, Forstall destacaba los bonos del Citizens&#8217; Bank, &#8220;vinculados a los mejores bienes del pa\u00eds&#8221;, escribi\u00f3, que &#8220;finalmente deben tener \u00e9xito&#8221;.  Present\u00f3 un argumento a favor del banco \u2013y de Luisiana\u2013 familiar para cualquiera que inste a la dolarizaci\u00f3n de las econom\u00edas actuales.  Los bancos de Nueva Orleans ten\u00edan buenos pr\u00e9stamos y las exportaciones de la ciudad garantizaban abundantes reservas de d\u00f3lares mexicanos de plata, la moneda mundial fuerte de la \u00e9poca.  Pero de todos modos fracasaron despu\u00e9s del P\u00e1nico de 1837: de 16 bancos en la ciudad antes del p\u00e1nico, en 1843 quedaban seis.<\/p>\n<p>El Banco de los Ciudadanos qued\u00f3 en suspensi\u00f3n de pagos.  Sus bonos, garantizados por el estado de Luisiana y respaldados por hipotecas sobre plantaciones de az\u00facar que inclu\u00edan listas de esclavos como activos, siguieron sujetos a negociaciones con inversores holandeses hasta principios del siglo XX.<\/p>\n<p>Cuando uno toma d\u00f3lares de otra persona, todas las macroventajas de un exportador no importan si los bancos y los gobiernos locales se rascan la espalda unos a otros.  Como en el resto de Estados Unidos, el dinero en Nueva Orleans depend\u00eda de un patr\u00f3n de moneda extranjera fuerte.  Pero eso no solucion\u00f3 el problema de gobernabilidad de Luisiana.  Los poderosos legisladores del estado depend\u00edan demasiado de los bancos privados del estado para poder regular los d\u00f3lares bancarios del entonces puerto m\u00e1s importante del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Los historiadores econ\u00f3micos suelen decir que Estados Unidos a principios del siglo XIX ten\u00eda un patr\u00f3n bimet\u00e1lico: el d\u00f3lar se defin\u00eda como un peso y una finura espec\u00edficos tanto de la plata como del oro.  Esto es cierto, legalmente.  Sin embargo, en la pr\u00e1ctica, Estados Unidos se aten\u00eda a un \u00fanico est\u00e1ndar extranjero, sobre el cual no ten\u00eda control.  Hasta poco antes de la Guerra Civil, cuando los estadounidenses se refer\u00edan a un \u201cd\u00f3lar\u201d, lo que quer\u00edan decir era un d\u00f3lar molido espa\u00f1ol o, despu\u00e9s de la independencia, un d\u00f3lar mexicano, una gran moneda de plata que se hab\u00eda convertido en un est\u00e1ndar mundial para el comercio a larga distancia. <\/p>\n<p>Estados Unidos era un receptor de d\u00f3lares extranjeros.  En teor\u00eda, esto no deber\u00eda haber planteado ning\u00fan problema.  Los pa\u00edses ingresan especies (dinero en forma de monedas) en proporci\u00f3n a los bienes que pueden vender en los mercados globales.  En Nueva Orleans en particular, los productos que bajaban por el Mississippi crearon un super\u00e1vit comercial que garantizaba un mejor suministro de d\u00f3lares de plata que cualquier otro puerto estadounidense. <\/p>\n<p>En su carta, Forstall explica que todos los bancos de la ciudad mantienen al menos un tercio del valor de sus billetes y dep\u00f3sitos en metales preciosos.  &#8220;De hecho&#8221;, escribi\u00f3, &#8220;ninguna parte del mundo comercial puede presumir de un papel moneda m\u00e1s s\u00f3lido que la ciudad, porque se basa totalmente en el dinero en met\u00e1lico&#8221;.<\/p>\n<p>Estamos familiarizados con los problemas que plantea una oferta externa de d\u00f3lares para un mercado emergente, como la Argentina actual o los Estados Unidos a principios del siglo XIX.  Cuando llegan, como lo hicieron a principios de la d\u00e9cada de 1830, el cr\u00e9dito se expande.  Si alguna vez se produce una interrupci\u00f3n del cr\u00e9dito, como ocurri\u00f3 cuando los precios del algod\u00f3n colapsaron en 1836-37, los comerciantes y plantadores empezar\u00e1n a quebrar, creando la tentaci\u00f3n de conceder malos pr\u00e9stamos en tiempos malos.  Forstall ten\u00eda raz\u00f3n&#8230; al principio.  El Banco de los Ciudadanos estaba bien preparado para el p\u00e1nico, pero luego sucumbi\u00f3 a un ciclo de corrupci\u00f3n que se reforz\u00f3 a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Como ha se\u00f1alado la historiadora Sharon Murphy en su libro <em>Banca sobre la esclavitud<\/em>, Citizen&#8217;s no siempre embargar\u00eda a sus poderosos plantadores de az\u00facar, evit\u00e1ndoles (y a los esclavizados en sus tierras) las liquidaciones que podr\u00edan haber limpiado su balance.  Tambi\u00e9n continu\u00f3 otorgando nuevos pr\u00e9stamos hipotecarios para ayudar a los plantadores a superar varios a\u00f1os de bajos precios del az\u00facar.  Y a medida que la calidad de los pr\u00e9stamos se deterioraba, a los plantadores, al Estado y a los inversores en Europa les interesaba mantener el banco abierto, con la esperanza de que pudiera funcionar.<\/p>\n<p>Nada de la restricci\u00f3n de los d\u00f3lares de plata procedentes de M\u00e9xico libr\u00f3 a la ciudad de Nueva Orleans o al estado de Luisiana del dolor de las quiebras bancarias.  No importaba cu\u00e1ntos d\u00f3lares de plata fuertes entraran a trav\u00e9s del comercio, la ciudad todav\u00eda ten\u00eda que crear una oferta de sus propios d\u00f3lares bancarios nacionales.  Y la confiabilidad de estos d\u00f3lares mejor\u00f3 s\u00f3lo lentamente, a trav\u00e9s de dolorosas reformas de gobernanza; despu\u00e9s de 1837, por ejemplo, revelaciones peri\u00f3dicas a una junta de examinadores y un mandato legal que obligaba a los bancos a mantener una reserva de plata u oro equivalente a un tercio de sus dep\u00f3sitos. y billetes en circulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Todav\u00eda hoy resulta tentador pensar que los d\u00f3lares de otra persona son un cors\u00e9, una forma de obligarse a sufrir incomodidad.  Pero un problema de gobernanza se soluciona solucionando el problema de gobernanza.  La restricci\u00f3n arbitraria del dinero de otra persona no puede ser suficiente para usted.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/49320184-0383-4da3-b89d-c93cc1c3b177\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-56<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desbloquea el Editor&#8217;s Digest gratis Roula Khalaf, editora del FT, selecciona sus historias favoritas en este bolet\u00edn semanal.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[163944,1942,1954,36,1796],"class_list":["post-1104936","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-ajenos","tag-dolares","tag-facil","tag-los","tag-sueno"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1104936","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1104936"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1104936\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1104936"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1104936"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1104936"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}