{"id":110232,"date":"2022-04-24T15:49:15","date_gmt":"2022-04-24T15:49:15","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/vuelven-a-kiev-siento-que-me-he-despertado-de-una-pesadilla\/"},"modified":"2022-04-24T15:49:21","modified_gmt":"2022-04-24T15:49:21","slug":"vuelven-a-kiev-siento-que-me-he-despertado-de-una-pesadilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/vuelven-a-kiev-siento-que-me-he-despertado-de-una-pesadilla\/","title":{"rendered":"Vuelven a Kiev: &#8216;Siento que me he despertado de una pesadilla&#8217;"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div id=\"\">\n<p class=\"artstyle__intro artstyle__intro--center fu--center\" data-element-id=\"5415-ce59-77b9-171b-1c97-633f-ccfa-837a\">Ahora que la batalla se ha trasladado al este, los ucranianos en el resto del pa\u00eds est\u00e1n tratando de volver a su rutina diaria.  Para algunos refugiados, esta es la se\u00f1al para regresar.  Uno para ver lo que queda del vecindario, el otro para reunirse con un ser querido que qued\u00f3 atr\u00e1s.\n  <\/p>\n<section class=\"artstyle__production artstyle__production--center fu--center artstyle__production--type-plus fu--type-plus artstyle__production--luxe fu--luxe artstyle__production--with-authors\" data-element-id=\"article-element-authors\"><span class=\"artstyle__production__authors\">Flor de Weerd<\/span><span class=\"artstyle__production__date\">23 de abril de 2022<\/span><span class=\"artstyle__production__time\">05:00<\/span><span class=\"artstyle__production-decoration\"><\/span><\/section>\n<p class=\"artstyle__paragraph artstyle__paragraph--drop-cap fu--drop-cap artstyle__paragraph--drop-cap-p fu--drop-cap-p\" data-element-id=\"28d9-745a-c8a0-1469-5839-6ee7-1186-5b81\">\n<p>      Polina Makarova (28) se sienta nerviosa en el autob\u00fas ucraniano.  Lleva 28 horas de camino hacia su marido.  Desde el 24 de febrero, d\u00eda en que los rusos invadieron Ucrania, est\u00e1n separados unos de otros.  Ella huy\u00f3 a Austria ese d\u00eda, mientras que Oleksii permaneci\u00f3 en Kharkiv.  Y ahora estar\u00e1n juntos en Kiev durante tres d\u00edas y tres noches.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"7472-a579-b9b6-d5d1-0ea0-0247-49f2-6ee4\">\n<p>      Hasta ahora, el viaje ha ido bien para Makarova.  Pero como escuch\u00f3 que el autob\u00fas se retras\u00f3, le preocupa no poder estar con su esposo Oleksii antes del toque de queda.  &#8216;Solo tengo tres d\u00edas y tres noches con \u00e9l.  \u00bfC\u00f3mo es posible que tenga que dormir en la estaci\u00f3n esta noche mientras \u00e9l est\u00e1 a una milla de m\u00ed esperando una habitaci\u00f3n de hotel con sushi?\u201d, dice, entrecerrando los ojos ante la aplicaci\u00f3n Google Maps en su tel\u00e9fono con frustraci\u00f3n.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"9df8-47c5-c01b-f9dc-023d-36e4-5273-10f5\">\n<p>      El autob\u00fas en el que viaja, con su destino final en Kiev, est\u00e1 lleno de ucranianos que regresan a pesar de la guerra en curso.  Son parte de un grupo m\u00e1s grande.  De los casi cinco millones de ucranianos que huyeron anteriormente de la frontera, alrededor de un mill\u00f3n ya han regresado, seg\u00fan cifras de la ONU, aunque las cifras pueden estar sesgadas ya que se incluyen los viajeros regulares.\n    <\/p>\n<h3 class=\"artstyle__title artstyle__title--luxe fu--luxe\" data-element-id=\"4a86-0f4b-b140-6448-56e4-9ff5-bc1e-31bf\">\n<p>      Anhelo de la vida anterior<br \/>\n    <\/h3>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"bf62-797a-5058-3295-8e87-fc4d-2080-95d2\">\n<p>      La capital est\u00e1 reabriendo lentamente desde que la batalla se ha movido hacia el este.  Algunas de las tiendas y restaurantes est\u00e1n abiertos, el servicio de jardiner\u00eda p\u00fablica est\u00e1 en funcionamiento, los puntos de control en la ciudad se est\u00e1n eliminando gradualmente y la gente est\u00e1 tomando el metro para ir al trabajo lentamente.  Solo unos pocos refugiados de las aldeas ocupadas por los rusos siguen durmiendo en la estaci\u00f3n de metro, porque no han encontrado refugio.  &#8220;Van a traer comida, pero el inodoro se ha quitado, as\u00ed que tendr\u00e9 que pensar en otra cosa&#8221;, dice Aleks, de 31 a\u00f1os, que ha estado acampando aqu\u00ed durante semanas.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"3816-5eb7-b01d-8f40-b69e-9d45-a631-6af9\">\n<p>      La mayor\u00eda de los habitantes de Kiev se quedan en la cama cuando suena la sirena antia\u00e9rea por la noche.  &#8220;Dormir tambi\u00e9n es importante para la salud&#8221;, dice una mujer en una estaci\u00f3n de tren encogi\u00e9ndose de hombros a un familiar que acaba de regresar y sugiere buscar un refugio cuando suenan las sirenas.  Ocupados discutiendo, caminan afuera, pasando uno de los muchos carteles que cuelgan por la ciudad con &#8216;Ucrania conquistar\u00e1&#8217;.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"e433-93f1-2beb-3372-b484-dfc8-97bf-944d\">\n<p>      &#8216;Todo el mundo a\u00f1ora su antigua vida&#8217;, dice Lyudmila Katsynka, que vende salchichas y tocino curado en un mercado cubierto.  Si dobla una esquina, puede ver un complejo de apartamentos completamente destruido, con una f\u00e1brica de armas al lado, que en realidad era el objetivo.  \u201cHe estado sentado en casa durante semanas, regalando toda nuestra carne a los militares.  Desde que he podido trabajar, he vuelto a estar en mi elemento.  En casa solo est\u00e1s leyendo las noticias en tu tel\u00e9fono.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"a7a3-57f2-32c6-93d7-4d77-c750-5452-d812\">\n<p>      Muchas tiendas a su alrededor est\u00e1n cerradas, los propietarios a menudo todav\u00eda est\u00e1n en el extranjero.  La florister\u00eda de la esquina est\u00e1 demasiado da\u00f1ada para volver a abrir, piensa.  Una mujer que vende tomates, calabacines y cebollas a pocos metros de distancia mira al vac\u00edo.  Ella tambi\u00e9n est\u00e1 feliz de volver a trabajar, dice, pero por una raz\u00f3n diferente.  \u201cMis dos hijos est\u00e1n peleando en el frente, tienen 22 y 28 a\u00f1os. Estoy aqu\u00ed puramente para distraerme;  Solo tengo que pensar en otra cosa, de lo contrario me volver\u00e9 loco.\n    <\/p>\n<figure class=\"artstyle__figure  artstyle__figure-landscape\" data-element-id=\"9138c346-25b3-4320-ab2d-83bfa7f61429\">\n<p><figcaption class=\"artstyle__figcaption\"><cite class=\"artstyle__figcaption__caption\">Polina Makarova estaba a punto de mudarse a un piso nuevo en Kharkiv, la ciudad del este de Ucrania que actualmente se encuentra bajo un fuerte asedio.  Huy\u00f3 a rega\u00f1adientes a Hungr\u00eda.<\/cite><span class=\"artstyle__figcaption__credit\">Imagen de Giulio Piscitelli para el Volkskrant<\/span><\/figcaption><\/p>\n<\/figure>\n<h3 class=\"artstyle__title artstyle__title--luxe fu--luxe\" data-element-id=\"d504-b3df-385e-8e73-e338-0ae2-39d7-2c69\">\n<p>      Nostalgia por los nogales<br \/>\n    <\/h3>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"2118-2bb4-cd96-c56a-90a4-f226-c568-78cd\">\n<p>      Aunque el alcalde de Kiev inst\u00f3 a la gente a esperar, los treinta pasajeros del autob\u00fas ignoraron ese consejo: ellos tambi\u00e9n quieren volver a sus antiguas vidas, o a lo que queda de ellas.  La mayor\u00eda no va por un fin de semana de amor, como Makarova.  Unos pocos van por razones pr\u00e1cticas, para recoger un documento, mascota o familiar.  Otro regresa para sumergir un dedo del pie en el agua y celebrar la Pascua ortodoxa con la abuela.  Pero la mayor\u00eda vuelve para siempre, porque la nostalgia se les hizo demasiado, porque extra\u00f1an su ciudad, los nogales y la gente.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"18a0-060d-2ab9-32dd-9d9e-d7cb-98b4-8532\">\n<p>      Tambi\u00e9n lo est\u00e1 Elena Ogol, que se sienta al otro lado del pasillo frente a Makarova.  La dentista en formaci\u00f3n de 25 a\u00f1os ha estado sonriendo de oreja a oreja desde el momento en que llega a suelo ucraniano.  Est\u00e1 menos nerviosa que Polina.  &#8220;Estoy tan feliz de estar de vuelta en mi pa\u00eds.  Yo era como un jarr\u00f3n sin flores all\u00e1 en el oeste.  Nadie podr\u00e1 sacarme nunca de aqu\u00ed&#8221;, dice, mirando por encima de un puesto de control sin personal al costado de la carretera.  Los sacos de arena todav\u00eda est\u00e1n apilados, pero los soldados les hacen se\u00f1as a todos para que pasen sin revisar sus pasaportes.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"a166-224d-66d9-86fc-8ab3-e59d-fe74-a2b2\">\n<p>      Makarova y Ogol se fueron de mala gana cuando los rusos invadieron Ucrania.  Makarova estaba a punto de mudarse a un nuevo departamento en Kharkiv, la ciudad del este de Ucrania que actualmente se encuentra bajo un fuerte asedio.  En el centro, en el octavo piso, con espacio para expansi\u00f3n familiar, dice con una sonrisa melanc\u00f3lica.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"2d94-ac96-2409-c2d9-6ff6-f03c-5bdd-a88a\">\n<p>      Cuando el ej\u00e9rcito ruso invadi\u00f3 Ucrania, Makarova y cinco familiares se encontraban en una casa de campo a pocos kil\u00f3metros de la ciudad.  Decidieron votar si deb\u00edan ir o no.  \u201cLa mayor\u00eda quer\u00eda irse.  Yo no, pero yo era el \u00fanico con licencia de conducir, as\u00ed que me sent\u00ed obligado.&#8217;  Ogol asiente con la cabeza.  Fue m\u00e1s o menos obligada a ir por su madre, dice.  \u201cUn cohete golpe\u00f3 un apartamento de al lado.  Al final, no vas en contra de la mujer que te hizo quien eres.\n    <\/p>\n<figure class=\"artstyle__figure  artstyle__figure-landscape\" data-element-id=\"c9dc1e82-59bb-4785-b595-62801014797a\">\n<p>      <img decoding=\"async\" class=\"artstyle__image\" data-credit=\"Beeld Giulio Piscitelli voor de Volkskrant\" data-original=\"https:\/\/images0.persgroep.net\/rcs\/jyPSH3webq-5UrbUKab0uBj8VAE\/diocontent\/215337425\/_fitwidth\/1240?appId=93a17a8fd81db0de025c8abd1cca1279&amp;quality=0.9\" data-title=\"Elena Ogol op bezoek bij haar moeder. \u2018Ik ben gewoon zo blij dat ik terug ben in mijn land\u2019\" data-height=\"509\" data-width=\"763\" height=\"509\" width=\"763\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/1650815355_260_Vuelven-a-Kiev-Siento-que-me-he-despertado-de-una.8.jpeg\" loading=\"lazy\" \/><\/p>\n<p><figcaption class=\"artstyle__figcaption\"><cite class=\"artstyle__figcaption__caption\">Elena Ogol visitando a su madre.  &#8220;Estoy tan feliz de estar de vuelta en mi pa\u00eds&#8221;<\/cite><span class=\"artstyle__figcaption__credit\">Imagen de Giulio Piscitelli para el Volkskrant<\/span><\/figcaption><\/p>\n<\/figure>\n<h3 class=\"artstyle__title artstyle__title--luxe fu--luxe\" data-element-id=\"377d-5650-02c3-f3cb-da61-0aa1-d287-5806\">\n<p>      Canciones de guerra en Spotify<br \/>\n    <\/h3>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"7049-29d4-a8eb-1aa1-8dff-bcac-891d-61d2\">\n<p>      Al principio era agradable estar en el extranjero.  A salvo.  Tranquilo.  Recibieron ayuda, refugio y dinero para vivir.  Pero pronto comenz\u00f3 la nostalgia.  Tambi\u00e9n se sent\u00edan culpables, y no siempre comprend\u00edan.  Estoy muy agradecido por toda la ayuda y he conocido a mucha gente encantadora.  Y, sin embargo, a veces me sent\u00eda como una mascota, riendo agradecida todo el d\u00eda, y me di cuenta de que no hab\u00eda lugar para las emociones complejas que la guerra puede provocar&#8221;, dice Makarova.  Por ejemplo, ten\u00eda la sensaci\u00f3n de que no deber\u00eda estar demasiado enfadada con Rusia.  \u201cSol\u00eda \u200b\u200bver la BBC todo el tiempo.  Pero ahora ya no veo la televisi\u00f3n occidental, no s\u00e9 si ustedes pueden entender esto, pero prefiero sumergirme en los canales de propaganda ucraniana y las canciones de guerra en Spotify\u201d, dice entre risas.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"d357-ddb2-26c2-1d92-09e0-956b-d2bf-7cd0\">\n<p>      Ogol lo entiende muy bien.  Te gusta rodearte de gente que te entienda, dice.  En Hungr\u00eda, algunos, especialmente las personas mayores, la evitaban en la calle.  &#8220;Como si yo fuera contagioso&#8221;, dice, sacudiendo la cabeza.  Y, sin embargo, eso tambi\u00e9n era soportable.  \u00bfQu\u00e9 no pod\u00eda soportar?  &#8216;No funciona&#8217;, dice resueltamente el joven de 25 a\u00f1os.  &#8220;No hacer nada te hace sentir tan in\u00fatil&#8221;.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"014a-7837-2590-ab0e-93a3-d801-ca59-16cc\">\n<p>      Entonces suena el tel\u00e9fono de Makarova.  Es su marido.  \u201cNo, no creo que lleguemos a la estaci\u00f3n antes del toque de queda.  \u00bfQu\u00e9 haremos?  \u00bfCu\u00e1l es el riesgo de que nos pillen en la calle?  Ella comienza a deliberar.  Ogol lo mira y mientras tanto habla de su &#8216;rescate&#8217;.  &#8216;Hace una semana recib\u00ed un mensaje de la pr\u00e1ctica dental.  En realidad, no fue una buena noticia: dijeron que si no regresaba, perder\u00eda mi trabajo.  Era el &#8216;\u00faltimo empuj\u00f3n&#8217; que necesitaba;  ella inmediatamente compr\u00f3 un boleto.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"e654-8c22-da73-9e46-bf4c-11bc-53c0-4f9e\">\n<p>      Para los ucranianos que regresan a la capital, a veces es emocionante lo que encontrar\u00e1n.  \u00bfSigue todo intacto?  \u00bfLa sala de estar est\u00e1 habitada por ratones porque se olvidaron de sacar la basura en su prisa?  Makarova desear\u00eda que esas fueran todas sus preocupaciones, dice despu\u00e9s de colgar.  &#8216;Ya no tengo una casa, gran parte de Kharkiv ha sido bombardeada hasta los cimientos.  El piso sigue ah\u00ed, pero no sabemos por cu\u00e1nto tiempo.  Mi esposo actualmente est\u00e1 durmiendo con sus padres.  Anticipo que mi ciudad pronto ser\u00e1 ocupada por los rusos.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"bbe8-b94a-3a1e-9016-df7b-342b-316b-8be1\">\n<p>      Debido a que la situaci\u00f3n es tan impredecible, ella y su esposo hicieron planes hace una semana para pasar tres d\u00edas juntos en Kiev.  Langer no va, porque tiene que regresar a Kharkiv, donde es due\u00f1o de una empresa que suministra instrumentos m\u00e9dicos.  Makarova tiene que regresar porque le quitar\u00e1n sus beneficios de Austria si se ausenta por m\u00e1s tiempo.  Y los necesitamos para comer.  En Austria comemos principalmente arroz y verduras.  Por eso es tan dulce que haya pedido sushi para esta noche.\n    <\/p>\n<figure class=\"artstyle__figure \" data-element-id=\"9e627e04-0934-44ab-9b5f-a0b89f3b5ccc\">\n<p>      <img decoding=\"async\" class=\"artstyle__image\" data-credit=\"Beeld Giulio Piscitelli voor de Volkskrant\" data-original=\"https:\/\/images0.persgroep.net\/rcs\/NQl8SARXu9yIsvMkRYiww6Xfajw\/diocontent\/215337438\/_fitwidth\/1240?appId=93a17a8fd81db0de025c8abd1cca1279&amp;quality=0.9\" data-title=\" In Hongarije gingen sommige, vooral oudere, mensen haar op straat uit de weg. \u2018Alsof ik besmettelijk was\u2019, zegt Elena Ogol.\" data-height=\"1145\" data-width=\"763\" height=\"1145\" width=\"763\" alt=\"  En Hungr\u00eda, algunos, especialmente las personas mayores, la evitaban en la calle.  \u201cComo si yo fuera contagioso\u201d, dice Elena Ogol.  Imagen de Giulio Piscitelli para el Volkskrant\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/1650815355_405_Vuelven-a-Kiev-Siento-que-me-he-despertado-de-una.8.jpeg\" loading=\"lazy\" \/><\/p>\n<p><figcaption class=\"artstyle__figcaption\"><cite class=\"artstyle__figcaption__caption\">  En Hungr\u00eda, algunos, especialmente las personas mayores, la evitaban en la calle.  \u201cComo si yo fuera contagioso\u201d, dice Elena Ogol.<\/cite><span class=\"artstyle__figcaption__credit\">Imagen de Giulio Piscitelli para el Volkskrant<\/span><\/figcaption><\/p>\n<\/figure>\n<h3 class=\"artstyle__title artstyle__title--luxe fu--luxe\" data-element-id=\"5a19-a4c7-969b-740a-0e35-2bc6-8b10-b415\">\n<p>      Como una pel\u00edcula de guerra<br \/>\n    <\/h3>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"d712-f9c3-9df8-af0e-1334-67c3-6a45-09d3\">\n<p>      Su tel\u00e9fono suena de nuevo.  Buenas noticias, esta vez, informa a las personas en el autob\u00fas que entendieron toda la historia.  Oleksii ya ha recorrido la ruta cinco veces y ahora puede hacerlo muy r\u00e1pido.  Y preguntaba en los controles si tambi\u00e9n pod\u00eda pasar despu\u00e9s del toque de queda.  \u201cDijeron que no le disparar\u00e1n si llegamos un poco despu\u00e9s del toque de queda.  Solo tenemos que mostrar todos los documentos cada vez&#8221;, dice, sonriendo a sus compa\u00f1eros de viaje.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"5b61-c632-1df3-1ea7-260f-55ca-d8ea-e5fa\">\n<p>      &#8220;Hab\u00edamos decidido tener hijos unas semanas antes de la invasi\u00f3n&#8221;, susurra un momento despu\u00e9s.  &#8216;Dud\u00e9 durante mucho tiempo, porque soy feminista.  Ten\u00eda miedo de perder mi libertad.  Y tambi\u00e9n me result\u00f3 dif\u00edcil por el problema del clima&#8217;, dice con cierto desd\u00e9n.  Pero todos esos principios ahora se han ido.  Es posible que Oleksii pronto tenga que luchar en el frente oriental.  &#8220;Suena como un clich\u00e9 de una pel\u00edcula de guerra sobre la Segunda Guerra Mundial, pero ahora quiero un hijo suyo lo antes posible&#8221;.  Una sonrisa misteriosa.  &#8220;Ese es tambi\u00e9n nuestro objetivo este fin de semana&#8221;.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"36c4-367d-f09e-25df-ceac-3c72-19d4-b52b\">\n<p>      A las 22:05, el autob\u00fas llega a la estaci\u00f3n de tren de Kiev.  Afuera, un hombre rubio, de casi seis pies de altura, mira nervioso hacia la puerta del autob\u00fas.  La fr\u00e1gil Makarova sale corriendo y se lanza a sus brazos.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"c286-b3fe-a95a-4c4c-1a6d-20e8-2a45-c296\">\n<p>      Al d\u00eda siguiente ella informa a trav\u00e9s del chat de Facebook.  \u201cSiento que me he despertado nuevamente de una pesadilla que dur\u00f3 casi dos meses\u201d, escribi\u00f3.  &#8220;Regresar fue la mejor decisi\u00f3n de mi vida&#8221;.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"a1e3-3a00-09ac-ec23-49e6-8963-26a6-b93c\">\n<p>      Ogol asiente con aprobaci\u00f3n cuando se entera de que Makarova ha llegado al hotel.  Ella tambi\u00e9n volvi\u00f3 a casa anoche sin ning\u00fan problema con los militares, dice mientras muestra su piso al oeste de Kiev.\n    <\/p>\n<p class=\"artstyle__paragraph \" data-element-id=\"b46d-183b-bfca-b3bb-aa7a-1942-3888-0e30\">\n<p>      Cuando vuelve a salir, sus ojos vagan del piso sovi\u00e9tico contiguo al suyo, las ventanas a\u00fan destrozadas por el ataque de un misil, al polvoriento camino de tierra entre los pisos.  Ella se queda en silencio por un momento.  &#8216;En Budapest escuch\u00e9 a un ucraniano decir que todo en el oeste est\u00e1 muy limpio.  Y que reci\u00e9n ahora se dio cuenta de lo polvorienta que es Ucrania.  Ella niega con la cabeza.  No me importa lo polvoriento que est\u00e9;  es mi tipo de tela.  Y puedo besarlo.\n    <\/p>\n<aside class=\"artstyle__editorial-tips \" data-element-id=\"article-element-editorialtips\">\n<h3 class=\"editorial-tips__title\">Leer tambi\u00e9n<\/h3>\n<\/aside>\n<aside class=\"artstyle__dossier \" data-element-id=\"article-element-dossier-oorlog-in-oekraine\">\n<h3 class=\"artstyle__dossier__title\">Guerra en Ucrania<\/h3>\n<\/aside>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.volkskrant.nl\/nieuws-achtergrond\/stilaan-is-er-in-kyiv-weer-ruimte-voor-liefde~bb90879a\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-23<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ahora que la batalla se ha trasladado al este, los ucranianos en el resto del pa\u00eds est\u00e1n tratando<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":110233,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[29215,2044,5885,5826,158,1772],"class_list":["post-110232","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","tag-despertado","tag-kiev","tag-pesadilla","tag-siento","tag-una","tag-vuelven"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/110232","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=110232"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/110232\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/110233"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=110232"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=110232"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=110232"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}