{"id":1025530,"date":"2023-11-01T11:56:11","date_gmt":"2023-11-01T11:56:11","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/acudimos-a-la-esteticista-para-cuidarnos-pero-no-solo-en-el-cuerpo-muchas-veces-sobre-todo-por-el-bienestar-mental\/"},"modified":"2023-11-01T11:56:15","modified_gmt":"2023-11-01T11:56:15","slug":"acudimos-a-la-esteticista-para-cuidarnos-pero-no-solo-en-el-cuerpo-muchas-veces-sobre-todo-por-el-bienestar-mental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/acudimos-a-la-esteticista-para-cuidarnos-pero-no-solo-en-el-cuerpo-muchas-veces-sobre-todo-por-el-bienestar-mental\/","title":{"rendered":"Acudimos a la esteticista para cuidarnos, pero no s\u00f3lo en el cuerpo, muchas veces sobre todo por el bienestar mental."},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p><span class=\"first-letter\">&#8220;O<\/span>Peras de la belleza, creadoras de lo bien hecho, defensoras de lo atractivo, artesanas de lo armonioso, ap\u00f3stoles de la belleza.&#8221; <strong>Y el <em>especialista en belleza<\/em>, la esteticista.  O al menos, as\u00ed los define Sara Patrone<\/strong>que en su libro <a rel=\"nofollow noopener\" href=\"https:\/\/www.meltemieditore.it\/catalogo\/malinteso-della-bellezza\/\" target=\"_blank\" data-wpel-link=\"external\"><em>El malentendido de la belleza<\/em><\/a>  (Ediciones Meltemi) nos lleva a un viaje apasionante <strong>viaje a los &#8220;templos modernos de la belleza perfectible&#8221;, es decir, los centros de belleza.  Lo hace con ingenio e iron\u00eda.<\/strong> partiendo de un punto de vista privilegiado: ella misma, mientras estudiaba Filosof\u00eda en la Universidad de G\u00e9nova, se form\u00f3 en una escuela de esteticistas y trabaj\u00f3 en varios salones.<\/p>\n<div class=\"player_single_video_component\">\n<div id=\"divVideoPlayer\" class=\"video-sticky-box privacyAccettata\">\n<div class=\"video-sticky-box-inner\">\n<div class=\"video-sticky-box-frame-cont\">\n<div class=\"player player_video_rcs player_shortcode custom-video-sticky\" data-config=\"&quot;newspaper&quot;:&quot;rcs&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;iodonna-0002207066&quot;,&quot;muted&quot;:true,&quot;blockAdv&quot;:false,&quot;ovlLogo&quot;:false,&quot;autoplay&quot;:true,&quot;watermark&quot;:false,&quot;sticky&quot;:&quot;targetClass&quot;:&quot;sticky-video&quot;,&quot;times&quot;:1,&quot;viewport&quot;:50,&quot;relocation&quot;:true,&quot;endlessSticky&quot;:true,&quot;initStickyNoAutoplay&quot;:true,&quot;tipo_video&quot;:&quot;pagina_video&quot;\">\n<div class=\"player_preview\">\n                                    <img decoding=\"async\" class=\"\" alt=\"Todo lo que queremos saber del m\u00e9dico est\u00e9tico\" title=\"Todo lo que queremos saber del m\u00e9dico est\u00e9tico\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Acudimos-a-la-esteticista-para-cuidarnos-pero-no-solo-en.webp.webp\"\/>                                    <span class=\"player_button play\"\/>\n                                <\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<h2>Buscando la paz de la esteticista<\/h2>\n<p>Hay muchos lugares como este, que difieren en costos, mobiliario, precios, estrategia de marketing y ambiente.  Pero, en \u00faltima instancia, tal vez puedan concentrarse en dos categor\u00edas: <strong>aquellos donde entras para hacer la guerra a tu propio cuerpo, y aquellos donde entras para hacer la paz con \u00e9l<\/strong>.  Los primeros, los que el autor define como &#8220;caprichosos talleres de metamorfosis corporal&#8221;, est\u00e1n poblados por un desfile de &#8220;cuerpos bellos&#8221;, ampliaciones de modelos helados;  carteles de cart\u00f3n que representan rayos l\u00e1ser que prometen borrar el vello de las piernas ya suaves;  naranjas arrugadas rodando sobre nalgas lisas y esf\u00e9ricas.<\/p>\n<article class=\"id-vda-article box_ed_hp_02-article eltdf-item-space hentry-pos-i hentry-home_section-i post-iiiii post type-post status-publish format-standard hentry\">\n<\/article>\n<p>Aqu\u00ed las partes del cuerpo sobre las que &#8220;operar&#8221; con gubias, alicates, tiras no son las mismas para todos: cada uno elige aquellas sobre las que tiene m\u00e1s reservas o sobre las que pide hablar m\u00e1s de s\u00ed mismo.  \u00abEl m\u00e1s cl\u00e1sico de los combos de belleza se refiere a lo que, debido a un antiguo pudor, algunos clientes todav\u00eda llaman \u201cextremidades\u201d: <strong>es decir, manos y pies que viven su cuarto de hora de celebridad culminando con pinceladas de esmalte de u\u00f1as a juego.<\/strong>\u00bb.<\/p>\n<\/p>\n<h2>En la esteticista por una hora de silencio.<\/h2>\n<p>\u00abEn mi experiencia como esteticista\/fil\u00f3sofa me di cuenta de que el imperativo que ordena el exterminio de ciertas partes de la naturaleza a partir de la materia de la que estamos hechos sugiere la existencia de al menos dos cuerpos: uno &#8220;correcto&#8221; y otro &#8220;incorrecto&#8221;.  La primera es suavizada, domada, domada con jabones y fragancias, gr\u00e1cil en formas y rasgos.  La segunda est\u00e1 a merced de sus propias secreciones, del crecimiento ind\u00f3mito de cabellos, espinillas, u\u00f1as, y en las que r\u00e1pidamente aparecen arrugas y surcos. Es en este contexto, de cuerpos antag\u00f3nicos que ceden a rega\u00f1adientes a un armisticio, que la guerra Nacen las met\u00e1foras :&#8221;\u00a1Defi\u00e9ndete de las manchas!&#8221;, &#8220;\u00a1Guerra contra la celulitis!&#8221;, &#8220;\u00a1Tus aliados contra las arrugas!&#8221;&#8221;, observa Patrone. Un d\u00eda, una se\u00f1ora que se depilaba el cabello le dijo que ella era su &#8220;asesina del cabello&#8221;. &#8220;. pelo\u201d!  En los centros a los que se ingresa para hacer las paces con el cuerpo, el ambiente es m\u00e1s familiar, el mobiliario est\u00e1 compuesto por mullidos cojines, viveros de orqu\u00eddeas y aromas de aceites esenciales.  Una vez dentro, la escrupulosa atenci\u00f3n de la esteticista a los gestos del cuerpo, las expresiones faciales, el volumen y el tono de voz se combinan para transformar la cita en una experiencia que evoca un viaje a otra dimensi\u00f3n del que regresa a rega\u00f1adientes.<\/p>\n<h2>Rel\u00e1jate lejos de todo<\/h2>\n<p>&#8220;Aqu\u00ed los clientes buscan contacto, abrazos, ayuda para dormir&#8221;, dice Francesca, esteticista desde hace 40 a\u00f1os, de provincia de Mil\u00e1n. &#8220;En el masaje buscan algo parecido al abrazo de una amiga, a la caricia de una compa\u00f1era. .  Algunos vienen a disfrutar de una hora de paz y silencio, lejos, al menos idealmente, del frenes\u00ed de la vida&#8221;.  Otros simplemente quieren hacer un gesto de amor propio, afirma M\u00f3nica, esteticista de un centro de Parma, que recuerda el caso de Alessandra: \u00abUna mujer preciosa, 52 a\u00f1os, hijos mayores, profesional del sector asegurador.  Nunca le dijo a su familia: <strong>pero todos los viernes, gracias a que sale temprano de la oficina a las 3 de la tarde, se da el gusto de un masaje.&#8221;  \u00bfQu\u00e9 da\u00f1o habr\u00eda?<\/strong> \u00abNadie\u00bb aclara M\u00f3nica.<\/p>\n<p>\u00abSi no fuera por eso <strong>Muchas mujeres todav\u00eda acuden a nosotros en secreto, de sus maridos, de sus hijos e incluso de sus propios amigos.<\/strong>.  Para hacerse una idea de lo extendida que est\u00e1 esta pr\u00e1ctica, basta ver cu\u00e1ntas hay que pagan en efectivo, para no dejar rastro, para no tener que justificar un gasto que podr\u00eda ser criticado por sus maridos. aun cuando sean mujeres emancipadas e independientes.&#8221;  En cualquier caso, independientemente de si una esteticista es maquilladora, maquilladora, lash &#038; brow designer (experta en construcci\u00f3n de pesta\u00f1as y cejas), epil especialista (especialista en depilaci\u00f3n), <strong>hay una habilidad que todos tienen en com\u00fan y que los convierte en profesionales irremplazables:<\/strong> son excelentes sism\u00f3grafos especializados en leer la historia personal de una mujer a partir de su piel, de las tensiones que guarda en su cuerpo y en los pliegues de su rostro, en las cut\u00edculas mordidas de sus manos, en su forma de presentarse en el tienda: con el pelo recogido.&#8221; luego se ensucian con la mascarilla y los aceites&#8221; o completamente decorada, imperiosa y triunfante.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-2035656\" src=\"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Acudimos-a-la-esteticista-para-cuidarnos-pero-no-solo-en.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"683\"  \/><\/p>\n<h2>De lo material a lo existencial<\/h2>\n<p>\u00abLa cita con la esteticista es como una sesi\u00f3n psicol\u00f3gica, pero disfrazada\u00bb, subraya Patrone.  Las conversaciones no se tratan s\u00f3lo del color de las u\u00f1as, del innovador s\u00e9rum para la piel arrugada del cuello.  Muy a menudo se parte de ah\u00ed, pero en algunas citas las confidencias superan los l\u00edmites de lo &#8220;material&#8221;, del cuerpo, para hundirse en lo &#8220;existencial&#8221;. <strong>No es raro que se condensan en l\u00e1grimas.<\/strong><\/p>\n<p>\u00abUna buena esteticista no es aquella que empuja a su clienta hacia una perfecci\u00f3n inalcanzable basada en un canon est\u00e9tico r\u00edgido y asfixiante, sino aquella que <strong>sabe empatizar con ella, sabe escucharla, comprender e interpretar sus gustos,<\/strong> sus necesidades, incluso aquellas enterradas en lo m\u00e1s profundo del alma&#8221;, comenta de nuevo Francesca.  \u00abEs capaz de generar armon\u00eda, una especie de concordia a nivel visual, para el bien de la vista y del alma\u00bb.  \u00ab<strong>Por eso el trabajo de esteticista no es un trabajo cualquiera<\/strong>\u00bb especifica Patrone.  \u00abPorque si bien quita los dolores musculares, la molestia de la vellosidad, la molestia de la piel tirante, deja algo m\u00e1s a cambio: confianza en uno mismo y seguridad. O al menos bienestar, que ya es un primer paso\u00bb.<\/p>\n<h2>Lo superfluo es necesario<\/h2>\n<p>Cuando trabajaba como esteticista, Patrone a menudo se preguntaba <strong>qu\u00e9 impuls\u00f3 a una mujer a acudir a un centro de belleza, cu\u00e1l fue la raz\u00f3n profunda<\/strong>o.  \u00abEra consciente del v\u00ednculo entre est\u00e9tica y supervivencia y de c\u00f3mo la necesidad de belleza es tan imperturbable que se encoge de hombros durante los per\u00edodos de recesi\u00f3n, dando lugar al \u201cefecto l\u00e1piz labial\u201d, el fen\u00f3meno por el cual un bien no primario como el maquillaje , en lugar de reducir sus ventas, inexplicablemente las aumenta.  Como si, cuando las cosas no van bien, nada fuera m\u00e1s necesario que lo superfluo.&#8221;  En definitiva, acudir a la esteticista no es una acci\u00f3n obvia, que se hace s\u00f3lo por vanidad (t\u00e9rmino que deriva del lat\u00edn &#8220;vanus&#8221;, vanidoso, vac\u00edo).  Lo cual entonces, en cualquier caso, no tendr\u00eda nada de malo, incluso a pesar de lo que afirm\u00f3 Rita Levi Montalcini, entrevistada con motivo de su cent\u00e9simo primer cumplea\u00f1os: &#8220;El cuerpo hace lo que quiere, yo soy la mente&#8221;.<\/p>\n<p class=\"all-rights-reserved\">iO Donna \u00a9 TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS<\/p>\n<\/p><\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.iodonna.it\/attualita\/costume-e-societa\/2023\/11\/01\/estetista-trattamenti-benessere-psicologico\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-13<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;OPeras de la belleza, creadoras de lo bien hecho, defensoras de lo atractivo, artesanas de lo armonioso, ap\u00f3stoles<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1025531,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[213159,577,3438,99874,1395,24780,5317,18,267,231,131,2525,339,903],"class_list":["post-1025530","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista","tag-acudimos","tag-bienestar","tag-cuerpo","tag-cuidarnos","tag-esteticista","tag-mental","tag-muchas","tag-para","tag-pero","tag-por","tag-sobre","tag-solo","tag-todo","tag-veces"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1025530","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1025530"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1025530\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1025531"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1025530"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1025530"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1025530"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}