{"id":1019521,"date":"2023-10-28T11:18:02","date_gmt":"2023-10-28T11:18:02","guid":{"rendered":"https:\/\/teknomers.com\/es\/enganar-a-la-muerte-en-gaza\/"},"modified":"2023-10-28T11:18:02","modified_gmt":"2023-10-28T11:18:02","slug":"enganar-a-la-muerte-en-gaza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/teknomers.com\/es\/enganar-a-la-muerte-en-gaza\/","title":{"rendered":"Enga\u00f1ar a la muerte en Gaza"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p>Desbloquea el Editor&#8217;s Digest gratis<\/p>\n<p class=\"article__content-sign-up-topic-description\"><span>Roula Khalaf, editora del FT, selecciona sus historias favoritas en este bolet\u00edn semanal.<\/span><\/p>\n<p><iframe class=\"article__content-sign-up-iframe close\" scrolling=\"no\" id=\"signUpIframe\" data-prev-url=\"\/register\/in-article-sign-up?ft-content-uuid=1e21c56f-8c58-4e60-9e93-bc7aa417742a\"><\/iframe><\/div>\n<div id=\"article-body\">\n<p><em>El escritor es un poeta, cuentista y ensayista palestino de Gaza.<\/em> <\/p>\n<p>Durante esta guerra, cada vez que uno descubre que un amigo, un colega o un \u201cviejo\u201d vecino se aloja en un lugar cercano, se presenta una sensaci\u00f3n de alivio. <\/p>\n<p>El jueves, mientras compraba dulces para mis hijos y los de mis hermanos, me cruzo con tres de mis compa\u00f1eros de trabajo.  &#8220;\u00bfCu\u00e1nto cuesta este cargador?&#8221;  Nasser me pregunta por el cargador del tel\u00e9fono que tengo en la mano.  Nos abrazamos, como si uno de nosotros acabara de regresar de un largo viaje.  Nasser y su familia abandonaron su casa en la parte occidental del campo de refugiados de Jabalia y ahora se quedan con sus familiares en el centro. <\/p>\n<p>Unos minutos m\u00e1s tarde veo a otro compa\u00f1ero de trabajo, Mohammad, y a sus tres hijos.  Se sorprende al verme y me cuenta c\u00f3mo \u00e9l y su familia sobrevivieron a la muerte.  El primo de Mohammad, Hani, junto con su esposa e hijos, murieron bajo los escombros de su casa el 20 de octubre. <\/p>\n<p>Unas horas m\u00e1s tarde, mi hermano menor, Hamza, me llama desde el hospital y me pregunta si tengo conexi\u00f3n a Internet en mi zona.  Le doy las indicaciones para que pueda encontrarse conmigo en el zoco del campamento, donde \u00faltimamente paso unas horas cada d\u00eda para cargar mi tel\u00e9fono y mi ordenador port\u00e1til, junto con el tel\u00e9fono de mi mujer y el iPad de mis hijos. <\/p>\n<p>No hay electricidad en Gaza.  Si no fuera por los generadores propiedad de las tiendas, que est\u00e1n a punto de dejar de funcionar debido a la falta de combustible, y por un pu\u00f1ado de sistemas de energ\u00eda solar, la gente de Gaza estar\u00eda aislada de sus familias, amigos y del mundo exterior. <\/p>\n<p>Hamza llega p\u00e1lido.  Me cuenta sobre la horrible situaci\u00f3n en el Hospital de Indonesia en el norte de Gaza.  \u201c\u00a1Imad Hijazi!  Est\u00e1 gravemente herido y en el hospital\u201d. <\/p>\n<p>Imad se ha visto obligado a abandonar su casa familiar con su esposa y su hijo debido al intenso bombardeo israel\u00ed de Beit Lahia, en el norte de Gaza.  El martes, le dice a Hamza que una vez que termine la guerra solicitar\u00e1 un pasaporte para su hijo de cinco a\u00f1os, Tayyem, y lo enviar\u00e1 a vivir al extranjero.  \u201c\u00a1Ya basta de lo que experiment\u00f3!\u201d <\/p>\n<p>De vez en cuando, Hamza regresa para pasar tiempo con un grupo de amigos en una escuela de Beit Lahia.  Durante su visita el mi\u00e9rcoles por la noche, se encuentra con una casa destruida, de la que todav\u00eda sale humo.  El edificio de enfrente tambi\u00e9n est\u00e1 da\u00f1ado.  Hamza recuerda que Imad y su familia se alojan all\u00ed.  Llama a Imad, pero su tel\u00e9fono est\u00e1 apagado.  Luego intenta llamar al hermano de Imad, Jehad, quien le dice a Hamza que Imad est\u00e1 en el hospital. <\/p>\n<p>Hamza corre al hospital y encuentra a Imad gritando tirado en el suelo, mientras un m\u00e9dico le cose una gran herida en la parte posterior de la cabeza.  \u201cImad tiene suerte porque un m\u00e9dico est\u00e1 atendiendo sus heridas\u201d, me dice Hamza.  Otros heridos yacen en el suelo del hospital esperando que un m\u00e9dico o una enfermera les venda las heridas.  No hay suficientes camas de hospital, m\u00e9dicos o enfermeras, ni suficientes medicamentos ni anest\u00e9sicos.  La mayor\u00eda de los encuentros heridos con Hamza ser\u00edan operados sin anestesia. <\/p>\n<p>Hamza se sienta a mi lado y empieza a escribir una publicaci\u00f3n en su p\u00e1gina de Facebook.  Miro a mi alrededor mientras mi tel\u00e9fono y mi computadora port\u00e1til se cargan.  La mayor\u00eda de las personas que se encuentran en el punto de carga, que est\u00e1 en la calle, son las que veo todos los d\u00edas.  Vienen entre el mediod\u00eda y las 4.30 de la tarde para cargar sus tel\u00e9fonos, port\u00e1tiles, bater\u00edas externas y linternas.  Un joven me pide que le busque un enchufe para cargar su balanza electr\u00f3nica.  &#8220;Tengo que volver a mi carrito de verduras&#8221;, dice.  &#8220;Por favor, mant\u00e9n un ojo en la b\u00e1scula hasta que regrese&#8221;. <\/p>\n<p>Los transe\u00fantes suelen preguntar si vendemos tel\u00e9fonos y cargadores.  Cuando les contamos lo que estamos haciendo, normalmente vuelven al d\u00eda siguiente para cargar sus propios dispositivos.  Es como si asisti\u00e9ramos juntos a la misma clase y cada d\u00eda se matricularan m\u00e1s estudiantes.  Pero el instructor de la clase es el miedo y el director de la escuela es la muerte. <\/p>\n<p>\u201cPobre Imad.  No sabe que su hijo muri\u00f3 en el ataque a\u00e9reo\u201d, dice Hamza con l\u00e1grimas en los ojos.  Una serie de explosiones sacuden el zoco, sacudi\u00e9ndonos a nosotros.  Todos agarran sus dispositivos y huyen.  Algunos olvidan sus cargadores. <\/p>\n<p>Meto todo en mi mochila, agarro la mano de mi hijo Yazzan y me subo a mi bicicleta para regresar a casa.  Pero Hamza no tiembla.  Contin\u00faa con su publicaci\u00f3n en Facebook, de luto por Tayyem. <\/p>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/1e21c56f-8c58-4e60-9e93-bc7aa417742a\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">ttn-es-56<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desbloquea el Editor&#8217;s Digest gratis Roula Khalaf, editora del FT, selecciona sus historias favoritas en este bolet\u00edn semanal.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[31291,51742,64],"class_list":["post-1019521","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-enganar","tag-gaza","tag-muerte"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1019521","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1019521"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1019521\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1019521"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1019521"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/teknomers.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1019521"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}