Registros domiciliarios en, entre otros, Suzuki en el contexto de la investigación alemana sobre la manipulación de motores diesel

Suzuki está acusada de vender más de 22.000 automóviles diésel equipados con piezas ilegales para engañar a las pruebas de laboratorio para medir las emisiones. Fiat Chrysler Automobile (FSA) suministró los motores para esos autos y el grupo Marelli suministró el software. FSA se convirtió en Stellantis tras la fusión con la francesa PSA el año pasado.

La oficina del fiscal confirmó búsquedas en Heidelberg, Alemania, Corbetta, Italia y Esztergom, Hungría. Los investigadores incautaron datos, software y documentos de planificación.

El escándalo en torno al software de manipulación en automóviles diésel comenzó en 2015 con acusaciones contra Volkswagen. El fabricante de automóviles alemán admitió haber hecho trampa con 11 millones de automóviles. Desde entonces, se han llevado a cabo investigaciones en varias empresas.



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