
El cantante parece haber perdido su cabello revuelto. Ha dejado atrás sus años de adicción a las drogas y al alcohol y ha encontrado la paz en el pueblo de Wilnis, cerca de Utrecht. Allí compró en febrero una espaciosa casa adosada, acogedora, cerca de su madre Rachel en Mijdrecht. “Un sueño hecho realidad”, escribió entonces André en Instagram.
Curioso
“Muchos de ustedes tenían curiosidad por mi interior”, dice ahora André en Instagram. El cantante contrató a un diseñador de interiores para darle a su casa “exactamente la sensación que lo hace feliz”. El resultado no es el aspecto rudo y rockero que cabría esperar de él, sino todo lo contrario. ‘(…)Diferente al hombre promedio, creo. Lo que durante años amé la oscuridad y la oscuridad se ha convertido completamente en luz y color.’ Tiene muebles de televisión luminosos, sillas de comedor rosas y un dormitorio de aspecto tranquilo para su hijo Dré.
Tómate un tiempo para acostumbrarte
La mudanza es un gran paso para el cantante, porque es la primera vez que vive solo. A los veinte años conoció a Monique Westenberg, con quien empezaron a vivir juntos dos semanas después. En el medio vivió con sus ex novias Sarah van Soelen y Bridget Maasland. Aunque Monique y André se han reencontrado después de años de relación intermitente, deciden dejarlo en paz por el momento. Todo va muy bien, asegura André a sus seguidores: ‘He conseguido crear esa paz interior. En mí mismo, pero también en mi casa.’
Fuente: Instagram / @andrehazes
