
El ministro competente, Svandís Svavarsdóttir, suspendió la caza en junio porque había dudas sobre si la caza podría conciliarse con la protección de los animales. Un grupo de expertos ha estudiado el asunto y ha llegado a la conclusión de que es posible mejorar las técnicas de caza.
Ahora se darán a conocer los requisitos detallados sobre qué material se puede utilizar y cómo se controlará su uso.
La decisión permite que la caza comience el viernes. La temporada de caza se prolonga hasta finales de año.
Islandia, junto con Noruega y Japón, es uno de los pocos países que todavía participan en la caza comercial de ballenas.



