
El queso en cuestión fue inmediatamente declarado mejor cabrales del año. “Sabíamos que teníamos un buen queso, pero también que es muy difícil ganar”, dijo el quesero Guillermo Pendás a la agencia de noticias española ‘EFE’. El queso de veta azul maduró durante “al menos ocho meses” en una cueva a unos 1.400 metros de altitud a una temperatura de 7 grados centígrados.
Un cabrales normal oscila entre los 35 y los 40 euros el kilo. El queso se elabora con leche cruda de vaca o una combinación de leche de vaca, oveja y cabra. El producto madura en cuevas de la zona de Cabrales, en el Parque Nacional de los Picos de Europa. Después de madurar, la bajan de las cuevas a pie.
El anterior récord mundial del queso más caro lo batió el mismo restaurantero, Iván Suárez, en 2019, cuando pagó 20.500 euros.
Apoyó un poco más de dinero por este queso cabrales. Suárez afirmó que “la pasión por la tierra” y el “reconocimiento al trabajo de los queseros” fueron motivos importantes para adquirir el queso.
