
Es difícil considerarlo un coche histórico, porque las calles están llenas de ellos. Allá Fiat PuntoCinco años después de finalizar su producción, sigue siendo uno de los coches usados más vendidos en Italia, independientemente del suministro de combustible. Si después de todo este tiempo se sigue buscando y comprando es que algo bueno tenía. Incluso más que algo. Han pasado treinta años desde que el heredero del Uno fuera mostrado a la prensa, el 31 de agosto de 1993 en el Lingotto. Un desafío muy difícil, ya que el antepasado había cosechado un enorme éxito, transportando además a la empresa a la era moderna, en la que la automatización de los procesos de producción había alcanzado su madurez. Otro detalle “vago” importante: unos meses antes, Fiat había tocado el punto de no retorno de sus deudas, acercándose a la quiebra. El proyecto Punto representó literalmente el sustento del grupo, pero faltaban los recursos para la producción. Sólo una monstruosa ampliación de capital de 4.285 mil millones de liras (cuando en 1992 las pérdidas de explotación ascendían a dos mil mil millones y las deudas superaban los cuatro mil mil millones), que implicó una importante reorganización accionaria, permitió enviar el nuevo modelo a la cadena de montaje. Que fue muy bien. La nueva criatura diseñada por Giorgio Giugiaro mejoró las ya excelentes cualidades del Uno y obtuvo el favor del público en el sector más difícil del mercado. La producción duró exactamente un cuarto de siglo, el mejor testimonio del éxito de este pequeño coche. Una película para volver a ver.
Gracias al Centro Storico Fiat por su colaboración.
