
La escasez de viviendas ha aumentado aún más en los últimos años. Así lo informa la agencia de investigación ABF Research, que realiza una investigación anual en nombre del Ministerio del Interior. Sobre el papel hay ya 390.000 viviendas cortas, 75.000 más que el año pasado.
Según las previsiones de ABF, tampoco habrá alivio en los próximos años. El número de hogares está aumentando más rápido de lo esperado. Se estima que se agregarán 110,000 más para 2031 de lo que se esperaba anteriormente.
La causa principal es un crecimiento demográfico mayor al esperado, principalmente por el flujo de refugiados de Ucrania que se inició el año pasado tras la invasión rusa a ese país. Otro factor es que los hogares son cada vez más pequeños en promedio y más personas mayores se quedan en casa por más tiempo.
La nueva expectativa de ABF es que se necesitará un total de 981.000 viviendas hasta 2030 inclusive. Eso es 81.000 más que la ambición expresada por el gabinete saliente cuando asumió el cargo.
‘No más tiempo para quedarse’
El hecho de que la tarea resulte ser aún mayor de lo esperado “no es inesperado”, admite el ministro interino de Vivienda, Hugo de Jonge. Según él, subraya la necesidad de acelerar la construcción de nuevas viviendas. También dice que esto no se ha vuelto más fácil en el último año, especialmente debido al aumento de las tasas de interés.
La organización paraguas de corporaciones de vivienda Aedes dice en una respuesta que está “seriamente preocupada” por la caída del gabinete, que amenaza con retrasos. “No tenemos tiempo para demorarnos, tenemos que seguir adelante. Las asociaciones de vivienda tienen planes listos, han reservado dinero y quieren ponerse a trabajar”, dice el presidente de Aedes, Martin van Rijn.

