
Holanda está invirtiendo 8 millones de euros en la defensa de Moldavia, Georgia y Bosnia para hacerlos más resistentes frente a Rusia. Moscú está tratando de aumentar su control sobre estos países vulnerables, dice el ministro de Relaciones Exteriores, Wopke Hoekstra.
Los tres países reciben el dinero a través de un fondo de la OTAN que lleva tiempo ayudando a Moldavia y Georgia. Con esto no se pagan armas, pero sí se paga entrenamiento militar, asesoramiento y equipamiento, por ejemplo. Hoekstra menciona, por ejemplo, los sistemas anti-drones, la ciberdefensa y el almacenamiento seguro de armas y municiones.
La seguridad y estabilidad de Moldavia, Georgia y Bosnia están bajo gran presión por la influencia e interferencia de Rusia, dijo el ministerio de Hoekstra. Especialmente ahora que Moscú y Occidente se enfrentan una vez más, es “de suma importancia” que la OTAN fortalezca los lazos con Europa del Este, según el ministro.
Partes de Moldavia y Georgia han sido ocupadas por tropas rusas y una vez más se han sentido amenazadas desde la invasión rusa de Ucrania. Bosnia ha sido durante mucho tiempo un polvorín. Una minoría serbia vociferante ha vuelto sus oídos hacia Moscú y ha aumentado las tensiones en los últimos meses.

