
El gobierno del primer ministro holandés, Mark Rutte, ha caído debido a los desacuerdos sobre la política de asilo. Los partidos mayoritarios no han acordado medidas para limitar el número de solicitantes de asilo. Hoy, el primer ministro ofrece personalmente su dimisión al rey, que regresa del extranjero especialmente con este fin. Según The New York Times, la caída del gabinete holandés se puede ubicar en una tendencia europea.
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