
Esta sentencia, según The Guardian, le costó al ganadero Chris Achter nada menos que 56.000 euros por no cumplir con su contrato. El comprador de granos Kent Mickleborough y el granjero Achter se enfrentaron en la demanda. Mickleborough tuvo una conversación telefónica con el granjero Achter sobre el suministro de lino. Luego envió una foto de un contrato para entregar toneladas de lino. En el mensaje le pedía a Achter que confirmara el contrato. El granjero respondió con un emoji de pulgar hacia arriba.
De acuerdo con las condiciones
Cuando el agricultor Achter tuvo que entregar el lino, esto no sucedió, a pesar de que los precios de la cosecha aumentaron. Luego, los dos hombres discutieron sobre el significado del emoji y le pidieron al tribunal que se pronunciara sobre su argumento. El comprador de granos dijo en la corte que los contratos anteriores también habían sido confirmados por mensaje de texto y sugirió que el emoji significaba que el agricultor aceptaba los términos del contrato.
Según el granjero, el emoji no tenía un significado tan importante. “Un emoji no es una firma digital de un contrato”, dijo Boer Achter en un comunicado oficial. “No tuve tiempo de mirar el contrato de lino y solo quería indicar que recibí su mensaje de texto”.
