
Canciones de soul indie sobre la muerte pero sin compromiso.
Chris Black, mencionado en el título del álbum, era un buen amigo de la banda que falleció en 2019, dejando un agujero gigantesco en el universo de la banda. Hay tipos en todas las bandas que nunca tocaron, nunca coprodujeron o incluso nunca llevaron un amplificador, pero cuya sola presencia aún tiene una gran influencia en el grupo. Ese tipo era Chris Black, de ahí Portugal. The Man le rinde homenaje con su noveno álbum.
La banda necesitó seis años para la continuación de su exitoso álbum WOODSTOCK, que, además del duelo, también tiene algo que ver con el hecho de que Portugal. The Man tuvo que reorientarse después del exitoso sencillo “Feel It Still”: ahora no solo la gente hip indie estaba en cosas nuevas, sino también los populadores de listas de reproducción. El grupo con base en Portland está respondiendo a las expectativas tocando ahora el tipo de neo-soul instaurado por Mark Ronson o Danger Mouse.
El sonido en la primera mitad del álbum es seco, fino y bastante plano, que es exactamente lo que se busca, porque sobre esta base ligera el ritmo avanza con mucha facilidad y se pueden desarrollar maravillosas melodías pop. Bonito pero no muy interesante. Menos mal que una pieza como “Ghost Town” puede sonar un poco más potable y que la banda toque al final la canción “Anxiety: Clarity” sobre las dudas sobre la existencia, al estilo de una revista soul y gospel apocalíptica -y con una dedicatoria que a uno le hubiera gustado para todo el disco.
