
El cantautor se convierte en el poeta del fin del mundo.
El cuarto álbum de King Krule no debe faltar en la serie “Discos que el mundo necesita urgentemente en este momento”. Archy Marshall, como es su nombre real, se reinventa un poco en su SPACE HEAVY, como un compositor oscuro, poeta del fin del mundo, rey del rock lento. Su tema es el desequilibrio del mundo en medio de la catástrofe climática, la guerra y las crisis post-coronavirus. “Flimsier” marca el tono al principio, la canción serpentea viscosamente, Marshall canta a veces en falsete, a veces con un timbre oscuro: “Ha estado aguantando el peso del mundo”.
En “Seaforth” el narrador anhela el apocalipsis, solo el amor lo alivia: “Te veo, los mismos ojos / Refleja el mundo que se desmorona / (…) Bebé, esta fe es todo lo que tengo”. Oscilando estilísticamente entre el cantautor, el dark jazz (saxofón) y el pop de cámara hablado (“Wednesday Overcast”), este álbum aborda el sentimiento básico de nuestro tiempo: algo está llegando a su fin sin que podamos creer en un nuevo comienzo. “Y si muero / Solo tírame a la basura”, canta lógicamente Marshall. Cuando el mundo está en tragedia, esta es la mejor banda sonora posible.


