
En enero, apareció un video que mostraba a la fotógrafa filmando a Ye desde su automóvil. Luego, el rapero se acercó a ella y le pidió que dejara de filmar.
“Eres una celebridad”, motivó la mujer su decisión de seguir filmando. “Si te digo que te detengas, entonces debes hacerlo”, respondió el rapero. Luego metió el brazo por la ventanilla del coche, cogió el teléfono y lo tiró a la calle.
La mujer afirma que Ye le dio una “mirada fulminante”. También dice que estaba muy sorprendida porque temía que él tuviera un arma. Ya no podría hacer su trabajo como paparazzi y, por lo tanto, perdería ingresos.
Además de la compensación, la mujer también quiere que se le prohíba al rapero “tocar, molestar o amenazar” a los fotógrafos en general.
