
El proceso de inspección debe ser más eficiente, cree GOCA Flanders. Por eso la federación quiere suprimir ocho escalones, entre otras cosas. Por ejemplo, no se ha verificado el triángulo de advertencia del automóvil desde principios de mayo y los inspectores ya no verifican el certificado de seguro y el parachoques elástico desde junio. Algunos de estos ajustes también se reflejan en las reformas del ministro Peeters.
Además de optimizar las inspecciones, GOCA Flanders quiere centrarse en la contratación de personal y la comunicación con el cliente. Por ejemplo, la tarjeta de recordatorio pronto se enviará no uno, sino dos meses antes de la fecha de inspección final. También habrá más capacidad para las inspecciones, en parte debido a la expansión de los centros existentes. Todas las medidas deben introducirse antes de diciembre del próximo año.
“Por supuesto que no hacemos oídos sordos al aumento de las quejas”, dice el director ejecutivo Raph Verbruggen. “Queremos reducir drásticamente el número de quejas y mejorar la satisfacción de nuestros clientes”.
