
Tras las hostilidades racistas contra el futbolista Vinicius Junior del Real Madrid, se abrió una investigación contra tres sospechosos. El juez responsable en Valencia decidió iniciar investigaciones, anunció la justicia española.
Los tres jóvenes sospechosos fueron arrestados el martes y luego liberados bajo condiciones. Se les acusa de insultar racialmente al brasileño de 22 años desde la grada en el partido de los blancos ante el Valencia (0-1) el domingo. Se trata de un “posible crimen de odio”, decía el comunicado. En el asunto, la liga profesional española figura como acusador particular.
Los incidentes quedaron registrados en el informe del partido del árbitro. Se impuso una multa de 45.000 euros al Valencia CF. Además, la grada sur del Estadio de Mestalla estuvo parcialmente cerrada durante cinco partidos. Esta sanción se ha reducido ahora a tres partidos, según ha anunciado la asociación española.
Tras el incidente, Vinicius acusó en Twitter a la liga profesional española de considerar el racismo como “normal”. El jefe de la liga, Javier Tebas, rechazó inicialmente esta acusación y enfatizó que esta temporada se habían denunciado nueve incidentes racistas ante el poder judicial. Más tarde se disculpó con Vinicius por su respuesta irritada, diciendo que las manos de su organización estaban atadas por la ley. Afirmó el jueves que podría erradicar el racismo en el fútbol español en seis meses si la liga tuviera los poderes adecuados.

