
La Inspección de Salud y Atención a la Juventud (IGJ) ha evaluado la calidad del proveedor de atención de Vlaardingen Complete Community Care (CCC) como en gran medida insatisfactoria en un informe. En el informe publicado el jueves, la Inspección concluye que el registro de planes de atención, la participación de los expertos necesarios y las condiciones para una buena y segura atención en CCC están insuficientemente garantizadas.
CCC puntúa en gran medida insatisfactorio en otros siete estándares de la directiva. Esto incluye garantizar la seguridad del paciente. Los planes de atención no se ajustan a medida que cambian las circunstancias y los riesgos. También hay una falta de evaluaciones dentro de la organización para mejorar su propia atención. No obstante, tras el contacto con la dirección, la Inspección tiene “cierta confianza” en mejorar la atención.
Lea la historia de investigación sobre la mala atención brindada por CCC aquí: La atención domiciliaria permitió que la pareja de ancianos tomara una ducha fría y comiera pan seco, mientras las facturas aumentaban
Atención ‘muy mala’ por más de 43.000 euros en cuatro meses
La Inspección realizó la investigación en respuesta a un informe de la aseguradora de salud DSW sobre una pareja de ancianos en Vlaardingen que, según el médico de cabecera, recibió una atención “muy mala”, por la que tuvieron que pagar más de 43.000 euros durante cuatro meses. Como resultado de ese informe, la Inspección decidió realizar una amplia investigación sobre CCC, en lugar del informe solo. El caso de la pareja, sobre el cual NRC publicado en enero, no se refleja en el informe porque la pareja ya no recibe atención de CCC.
En respuesta al informe, CCC dice que es “impactante” que la inspección “agregue y tuerza palabras a favor de una aseguradora de salud que ha informado a la inspección”. CCC destaca que se le permite continuar con sus actividades y que cuenta con un certificado HKZ para la mejora sostenible de la calidad en la atención y el bienestar.
La inspección da a la CCC seis meses para mejorar la atención. Después de eso, el proveedor de atención médica debe cumplir en gran medida con todos los estándares. De lo contrario, la Inspección puede dictar una instrucción – una obligación de mejorar la atención – o, en su caso, imponer una suspensión de la atención.

