
Más de una cuarta parte (27,68 por ciento) del territorio estudiado -Europa y el litoral mediterráneo- estuvo en situación de sequía entre el 21 y el 30 de abril de 2023. En los diez días anteriores, ese porcentaje fue de 27,52 por ciento, lo que indica estabilidad. En comparación: al mismo tiempo el año pasado, el suelo estaba demasiado seco en casi la mitad de las áreas (47 por ciento).
Sin embargo, existen fuertes diferencias regionales. Por ejemplo, las cifras son mucho peores en España, que vive una de las peores sequías de su historia reciente. El mes pasado, el 79,48 por ciento del territorio español se vio afectado por la sequía, el 15 por ciento se encuentra en estado de alarma real.
El gobierno español anunció el jueves un plan de emergencia por valor de 2.000 millones de euros para hacer frente a la sequía y ayudar al sector agrícola más afectado. Gran parte del dinero se utilizará para construir nueva infraestructura para abordar la escasez de agua en algunas áreas.
