
Una semana después, le pregunté a mi abuelo sobre la fiesta que él y su abuela habían organizado para celebrar su 65 aniversario de bodas. Le costaba recordar cómo había ido el día. Los familiares acudieron al rescate y señalaron que ese día se comieron unos diecisiete kilos de puchero (con sopa de antemano) y el alcalde los había visitado con una felicitación. El abuelo recordó: “Fue un día inolvidable”.
Los lectores son los autores de esta columna. Un Ikje es una experiencia personal o anécdota en un máximo de 120 palabras. Enviar a través de [email protected]
Una versión de este artículo también apareció en la edición del 3 de mayo de 2023.

