
CERCA DE 600 reclusos, incluidos asesinos y delincuentes sexuales, se han fugado de cárceles abiertas en los últimos cinco años, según muestran las estadísticas.
Entre el recuento hay 133 encarcelados por delitos violentos como homicidio involuntario y asesinato, y 21 plagas sexuales.
Más de 50 esquivaron a sus escoltas.
Entre los que se dieron a la fuga, no un “escape”, ya que no tuvieron que superar la restricción física, estaba Darren Pilkington, de 39 años.
El doble asesino huyó de Kirkham, Lancs, y tardó cuatro días en atraparlo.
Kirkham y Cat-D Sudbury, Derbys, vieron más de 100 retrasos en la fuga.


El Centro para la Prevención del Delito calificó a las cárceles abiertas como un “principal problema de seguridad”.
El Servicio de Prisiones insistió en que los incidentes de fuga se han reducido a la mitad desde 2010.



