
Después de la Segunda Guerra Mundial, un gran grupo de periodistas fueron interceptados y seguidos por el servicio secreto holandés BVD. El editor Bart Funnekotter indagó en el archivo y descubrió que se intervinieron oficinas editoriales enteras. Pero también vio que los periodistas trabajaban como topos. Y esa historia puede darnos una idea de cómo opera el Servicio Secreto en la actualidad.
Lea también el artículo de Bart Funnekotter y Joep Dohmen: El servicio secreto BVD agregó un comentario a ‘periodistas sospechosos’: ‘Grandes simpatías por la izquierda’
¿Tiene preguntas, sugerencias o ideas sobre nuestro periodismo? Entonces envíe un correo electrónico a nuestro ombudsman a [email protected]
- Invitado:
- Bart Funnekotter
- Presentación:
- gabriella ader
- Editorial:
- Nina van Hattum y Rubén Pest
- Editar:
- Camioneta bajo ganar
- coordinación:
- Henk Ruigrok van der Werven
- Foto:
- Bert Verhoeff / ANP


