
Luz verde para la implementación de la Ley Europea de Fichas se debe dar a partir del 18 de abrilsegún la agencia de noticias Reuters quien habló con personas familiarizadas con el asunto. Su objetivo es impulsar la industria de los semiconductores en el Viejo Continente.
Un alcance ampliado para la Ley Europea de Fichas
Esta legislación, por una suma de 43 mil millones de euros, fue diseñada como una respuesta directa a la Ley Estadounidense de Chips, que otorga importantes subsidios a las empresas que deseen producir semiconductores en los Estados Unidos. Su objetivo es duplicar la cuota de mercado europea en el sector de los microchips, que actualmente se sitúa en el 10%. Tiene como objetivo, en particular, animar a los grandes fabricantes a implantar fábricas dentro de los países del bloque.

El 18 de abril, estos países y los legisladores de la Unión Europea (UE) se reunirán para la sesión mensual del Parlamento en Estrasburgo. Negociarán los detalles de la financiación del texto y debe llegar a un acuerdo hoy. Si bien la Comisión inicialmente propuso financiar solo fábricas de chips avanzados, este alcance finalmente se amplió a cubrir toda la cadena de valorincluidos los chips más antiguos y las instalaciones de investigación y diseño.
Durante mucho tiempo, las conversaciones se centraron en un déficit de 400 millones de euros para financiar la Ley de Fichas, pero el ejecutivo de la UE logró encontrar la mayor parte de los fondos, confirma la agencia de noticias.
Las empresas ya esperan subvenciones
Aunque aún no se ha promulgado, esta ley ya está teniendo repercusiones. El gigante estadounidense Intel ha elegido Alemania para construir una enorme planta de producción de semiconductores. También planea fabricar un centro de investigación en Francia y ampliar su fábrica de diseño de microchips en Irlanda. Paralelamente, la empresa franco-italiana STMicroelectronics ha unido fuerzas con GlobalFoundries para implementar una fábrica de 6.700 millones de euros en Francia.
La UE y Estados Unidos no son las únicas potencias que invierten masivamente en semiconductores, una tecnología que se ha convertido en un gran problema durante la pandemia de la Covid-19. China, Japón y Corea del Sur han multiplicado sus esfuerzos financieros para estimular su producción local.



