
Es posible que hayas visto los memes y videos en las redes sociales sobre los roles de cada niño en una familia: el mayor es el máximo responsable, el del medio sigue y sigue y el más pequeño es el ‘niño malcriado’. Especialmente las hijas mayores en todo el mundo parecen tener las mismas características.
El efecto de la hija mayor
Lisette Schuitemaker y Wies Enthoven quedaron tan fascinados por el fenómeno que escribieron un libro al respecto: El efecto de la hija mayor. Observaron y concluyeron que (casi) todas las hijas mayores tienen estas cinco cualidades:
1. Responsable
“¡Tú no eres mamá!” Lo más probable es que, como hija mayor, lo haya escuchado de su hermano o hermana. Las hijas mayores se sienten responsables de las menores hermanos, que a veces conduce a la intromisión. Asumir la responsabilidad es una segunda naturaleza para ellos y algo que sucede casi naturalmente.
2. obediente
Un trato es un trato. Las hijas mayores siempre se presentan y no se apresuran a cancelar una cita, incluso si es un inconveniente debido a una enfermedad u otras circunstancias.
3. Energético
Las hijas mayores a menudo toman la iniciativa de forma natural. Son decisivos y orientados a objetivos, y pueden dar una tarea a cualquiera en una situación caótica. Sin embargo, a menudo tienen miedo de que los llamen “mandos”.
4. En serio
Las hijas mayores experimentan (a menudo) a una edad temprana que de repente ya no son (las únicas) el centro de atención de sus padres. Mientras que los hijos mayores a menudo se vuelven ingobernables o rompen los juguetes, las hijas se vuelven tranquilas y se esfuerzan aún más por satisfacer a sus padres. Están acostumbrados a tomar una situación en serio y vigilarla.
5. Cuidado
Las hijas mayores están acostumbradas a cuidar de los demás y mantener las cosas en marcha. Por ejemplo, se hacen cargo de las tareas de cuidado de los padres cuando éstos no están.
Altas expectativas
Todos estos rasgos de carácter, según la investigación, conducen al hecho de que los niños mayores suelen tener éxito. Angela Merkel, Hillary Clinton, Christine Lagarde, Oprah Winfrey, Sheryl Sandberg, JK Rowling y Beyoncé son ejemplos vivos de ello.
¿Qué lo está causando? Los padres a menudo tienen grandes expectativas de su hijo mayor, lo que significa que la presión para desempeñarse es alta. En la segunda y tercera están más relajados, porque han visto que todo va a salir bien.
‘El ejemplo correcto’
Afuera investigación además, parece que los padres invierten en disciplina y buen rendimiento (escolar) con los hijos mayores, para poner el listón alto, también para los más pequeños. Como resultado, los niños mayores están acostumbrados a tener que dar ‘un buen ejemplo’.
Con las características y explicaciones anteriores, no sorprende que las hijas mayores también sean a menudo perfeccionistas.
¿Qué opinas? ¿Te reconoces a ti mismo (o a tu hermana)?
Un vínculo entre hermanos a veces puede ser muy estrecho. En el siguiente video puedes ver cómo dos hermanas se convirtieron en mejores amigas.
Fuente: Bedrock.nl

