
Del equipo editorial de BZ
En su sangrienta guerra de agresión contra Ucrania, Rusia no se detiene ni siquiera ante las bajas más pequeñas.
Durante meses ha habido cada vez más informes de niños ucranianos secuestrados por los secuaces de Vladimir Putin (70) en Rusia. El objetivo: la reeducación para convertir a los rusos en leales al Kremlin.
Los investigadores de la ONU ahora están dejando en claro que la deportación a gran escala de niños “viola el derecho internacional humanitario y equivale a un crimen de guerra”.
► Según el gobierno ucraniano, más de 16.000 niños fueron secuestrados de Ucrania a Rusia o áreas controladas por Rusia en febrero.
El equipo de investigadores formado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU dijo que no podía verificar los números. Sin embargo, se refirió a indicios de que las autoridades rusas estaban colocando a niños ucranianos en hogares infantiles o familias de acogida y otorgándoles la ciudadanía rusa. Además, Putin firmó un decreto según el cual los niños pueden convertirse fácilmente en ciudadanos rusos bajo ciertas condiciones.
explosivo: Los expertos investigaron un caso en el que 164 niños y adolescentes de entre cuatro y 18 años fueron deportados de las regiones ucranianas de Donetsk, Kharkiv y Kherson.
► Los padres y los propios niños habían sido informados por las autoridades sociales rusas de que los niños debían ir a familias de acogida o ser adoptados. Los niños tenían miedo de ser separados permanentemente de sus familias.
Además de los secuestros, otros delitos
Los expertos de la ONU también dejan claro que los soldados rusos están cometiendo muchos otros crímenes de guerra en Ucrania. Entre ellos: ataques generalizados contra civiles e infraestructura civil, tortura y violación.
Según los expertos, Moscú también podría ser culpable de “crímenes contra la humanidad”: el informe hace referencia a los masivos ataques rusos a la infraestructura energética en Ucrania desde octubre pasado y recomienda más investigaciones.
El equipo de investigación también destacó un “patrón generalizado de tortura y trato inhumano cometido por las autoridades rusas” en las áreas controladas por Rusia.
► Esto incluye violencia sexual, violación, colgar a los detenidos del techo con las manos atadas y cortarles la respiración con una bolsa de plástico. El informe afirma que “las autoridades rusas pueden haber cometido tortura como un crimen contra la humanidad”.
Del lado ucraniano, los investigadores solo pudieron identificar “dos incidentes que pueden clasificarse como crímenes de guerra”. Según sus propias declaraciones, los investigadores visitaron 56 pueblos, aldeas y asentamientos para su informe y examinaron tumbas, lugares de destrucción, encarcelamiento y tortura, así como restos de armas. Entrevistaron a casi 600 personas y utilizaron varios documentos, fotos, imágenes satelitales y videos para su investigación.
