
El gobierno se ha dado 24 meses para la adopción de los decretos delegados donde los contribuyentes podrán conocer las nuevas tasas del Irpef, o en cuánto se reducirá el Ires para las empresas, o nuevamente sobre qué bienes y servicios será más pesado el IVA o por el contrario, más ligero a la luz de la cesta reescribir.
Las cubiertas
Será la gran incógnita de la delegación fiscal. De hecho, todo dependerá de los recursos que el gobierno sea capaz de poner en marcha para transformar un libro de sueños en una realidad concreta que reducirá los impuestos como se prometió y simplificará el sistema. Los lineamientos de los decretos legislativos deberán ir todos acompañados de un informe técnico que indique el impacto en los ingresos y, en su caso, también el impacto en términos de impuestos de las entidades territoriales y la distribución territorial relacionada. A ello hay que añadir también el informe sobre el análisis de impacto regulatorio.
El dictamen de las Cámaras en 30 días
Una vez transmitidas al Parlamento, las Cámaras tendrán treinta días para expresar las opiniones de las comisiones parlamentarias responsables de la materia y de los perfiles financieros. En caso de particular complejidad del asunto o por el número de decretos legislativos a ser examinados, se prevé la posibilidad de que las Comisiones soliciten una prórroga de veinte días en el plazo para la emisión del dictamen. Después de este término, el decreto aún puede ser adoptado.
Tiempo extra para opiniones
Si el Gobierno no desea adoptar las observaciones o indicaciones formuladas por las Cámaras, los textos de los decretos se devuelven a las Cortes Generales con las observaciones del Gobierno y, en su caso, las modificaciones, acompañados de los elementos complementarios de información y motivación necesarios, a fin de permitir la Cámara y el Senado para llevar a cabo la función de control y orientación. Los dictámenes finales de las Comisiones competentes en la materia se expresan dentro de los diez días siguientes a la fecha de la nueva transmisión. También en este caso, una vez vencido el plazo, aún pueden adoptarse los decretos. Si, por el contrario, los plazos para la expresión de opiniones parlamentarias expiran en los treinta días anteriores a la expiración de los plazos de delegación, o posteriormente, los plazos de delegación se prorrogan por noventa días.
En primer lugar los textos únicos
La ley habilitante también apunta a limpiar la jungla de disposiciones tributarias ahora dispersas en todas o casi todas las leyes estatales. Por ello prevé la creación de nuevos textos refundidos para sistematizar la disciplina fiscal. Y en este sentido, la adopción de los nuevos textos y sus decretos delegados deberá tener lugar en 12 meses y no en 24 como los demás decretos delegados, de forma que los decretos de desarrollo que se adopten con posterioridad puedan intervenir directamente en el nuevo texto consolidado. textos. En el supuesto de que la representación se ejerza antes de la adopción del texto refundido de referencia, se prevé que en la redacción del mismo también se tendrán en cuenta las disposiciones establecidas por los decretos legislativos.



