
“Esto es trapear con el grifo abierto”, dice el sindicato. “De esta manera, Defensa nunca obtendrá ningún retorno de sus inversiones en personal. Lo hemos calculado. Según nuestra estimación, Defensa tira 50 millones de euros cada año”, dice Yves Huwart, presidente de la ACMP.
El propio sindicato del ejército pone el dedo en la llaga. “Lo he notado muchas veces cuando los jóvenes soldados se quejan con nosotros aquí: el dispositivo, la organización es mucho más central que la persona”, dice Huwart. “En el mundo de los negocios, en cualquier caso, sería inaceptable para una junta directiva que un porcentaje tan alto de recién llegados se fuera de manera estructural. Pero en Defensa, el Jefe de Defensa, o la alta dirección, nunca ha tenido que rendir cuentas. Mientras no se evalúe a los responsables dentro del ejército sobre ciertos objetivos, me temo que seguiremos limpiando con el grifo abierto”.
