
El holandés no participaba en un gol en casa en Liga desde el pasado abril: regresaba descargado del Mundial, ahora intenta recuperar la forma y la confianza con la ayuda de sus compañeros
El dedo índice dirigido hacia el compañero que se regocija, luego el abrazo y los aplausos, mientras pide al público que rinda homenaje al extremo que vive un 2023 de dificultad general. Allí, en los brazos de Lautaro Martínez, está Denzel Dumfries, que finalmente volvió a tener impacto ante el Lecce después de un momento complicado como lo había sido hasta ese momento el partido del Giuseppe Meazza.
El año Nuevo
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El futuro capitán, Lautaro, se tomó muy en serio su situación y tras el gol inmediatamente pensó en el holandés que se regocijaba de forma enfadada y liberadora. El propio Simone Inzaghi se pronunció al respecto tras el partido, explicando que “volvió exhausto del Mundial de Qatar”, pero que está trabajando duro para estar a la altura. El fondo es que desde principios de 2023 el ex Psv Eindhoven ha perdido la titularidad a favor de Matteo Darmian, ha vallado al menos un par de partidos y por tanto también se ha visto afectada la aprobación de la afición y, en consecuencia, su confianza. Más allá de la centralidad que pueda tener Dumfries en la próxima sesión del mercado de fichajes, sería fundamental para el técnico y el equipo encontrar el tren de la derecha que tanto había sorprendido la temporada pasada y que tanto se echa de menos últimamente. Y una asistencia podría romper psicológicamente el empate: la última vez que Denzel participó en un gol liguero en casa fue el 23 de abril de 2022, cuando marcó ante la Roma.
Cambio de direccion
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El partido contra Lecce ciertamente no comenzó con fuegos artificiales: regates fallidos, pases incorrectos y decisiones de juego cuestionables, con los abucheos reflejos de la multitud del Giuseppe Meazza haciendo que todo el asunto fuera aún más espinoso. En resumen, Dumfries había vuelto a caer en esa arena movediza que lo atrapa de vez en cuando cuando parece incapaz de desenredar la maraña de su desempeño, cuando se vuelve terco y resulta disfuncional para el equipo. La asistencia podría ser el punto de inflexión, así como el certificado de cercanía de Lautaro -en representación de sus compañeros- y las palabras de Inzaghi. Y se acerca al ejemplo de Robin Gosens, que tras meses en el purgatorio se ganó estruendosos aplausos en el San Siro. El camino de la redención está marcado.
7 de marzo de 2023 (cambio 7 de marzo de 2023 | 10:01 a. m.)
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