
Por razones de seguridad, la central nuclear Atucha I fue desconectada del sistema luego de que se incendiara una línea de alta tensión en el centro del país. Otras centrales eléctricas también quedaron fuera de la red.
Se cortó el suministro eléctrico en la capital Buenos Aires, la provincia del mismo nombre y las provincias de Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Tucumán y Salta. En total, cerca del cuarenta por ciento de los argentinos se vieron afectados.
