
La guerra en Ucrania alimenta los movimientos antigubernamentales en los Países Bajos y determina la futura seguridad y prosperidad del país. El Servicio General de Inteligencia y Seguridad (AIVD) y el Servicio de Inteligencia y Seguridad Militar (MIVD) así lo informaron este lunes publicación conjunta. Los servicios de inteligencia ven la guerra como un “punto de inflexión en la historia”.
Según los servicios de inteligencia, el conflicto es “un caldo de cultivo para el extremismo antiinstitucional”. Estos extremistas creen que el gobierno usa su poder para oprimir al pueblo e inventar crisis para legitimar estas acciones. La guerra en Ucrania también se ve bajo esta luz. Además, los servicios de inteligencia señalan que el movimiento extremista es predominantemente prorruso y que el presidente Vladimir Putin es visto como un “salvador” en la lucha contra Occidente. Esta actitud hace que el movimiento sea más susceptible a la influencia de Rusia. El AIVD no tiene indicios de que grupos de holandeses con opiniones extremistas viajaran a Ucrania para participar en la guerra.
Otra forma en que la guerra en Ucrania afecta directamente a los Países Bajos es a través del suministro de energía. Debido a que Rusia restringe el suministro de gas a Europa, el mercado se ha ajustado, lo que ha dado lugar a precios del gas elevados. Estos precios pueden llevar a la insatisfacción. Estas consecuencias durarán mucho tiempo, porque los servicios de inteligencia no esperan que la guerra termine pronto.
