
Su esposa perdió las piernas, él tuvo una fractura de cráneo de no menos de 14 centímetros, su hijo menor también resultó herido. Y ahora Aristide Melissas en Nueva York se encuentra cara a cara por primera vez con el terrorista del EI que terminó abruptamente el viaje en bicicleta de su familia en Manhattan en ese hermoso día de otoño de 2017. Y a su vida tal como era. “No es fácil”, testimonia Aristide a ‘VTM Nieuws’.
ttn-es-34

