
Ingrid y Wietse Meinema, padres del asesinado Ralf Meinema en la urna de su hijo. Foto: Marcel Jurian de Jong
“Fue una gran decepción”, dicen Wietse e Ingrid Meinema (ambas de 65 años) en la mesa de la cocina de su casa en Erica. Han pasado más de siete meses desde el veredicto condenatorio en el caso penal por el asesinato de su hijo. “Nuestra fe en el sistema de justicia se ha ido por completo. Hay que seguir creyendo en ello, pero este fallo judicial nos ha destruido mucho”, dice Wietse.
