
La tienda de la organización sin fines de lucro Housing Works de Manhattan abrió al público en general a las 4:20 p. m. hora local, en alusión al número 420 (pronunciado “cuatro-veinte”) que se usa como código para el consumo de cannabis. La organización se enfoca principalmente en personas sin hogar, ex-prisioneros y pacientes con SIDA.
La intención de la legalización es, entre otras cosas, hacer las ventas más justas y combatir el racismo estructural. Varios datos habían demostrado que la prohibición del cannabis afectaba de manera desproporcionada a las comunidades de color, lo que imponía más penas de prisión y más duras que los neoyorquinos blancos que consumían cannabis en la misma medida.
