
Competente, innovador, exitoso. Pero al mismo tiempo un personaje con el que es realmente difícil llevarse bien. Louis Van Gaal es todo y todo lo contrario. Y Robin Van Persie habla de ser… abofeteado por el entrenador.
Competente, innovador, exitoso. Pero al mismo tiempo un personaje con el que es realmente difícil llevarse bien. Louis Van Gaal es todo y todo lo contrario, como lo demuestran varias décadas de carrera. E incluso a sus jugadores les resulta imposible definirlo de una sola manera. El mejor ejemplo viene de Robin Van Persie, quien trabajó con Van Gaal tanto en el lado internacional como en el Manchester United. Pero, como revela en un libro titulado “LVG – El Gerente y la Persona Total“, tuvo una relación bastante tormentosa con el entrenador.
BOFETADA
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En la selección la historia más absurda es la del partido contra Costa Rica en el Mundial 2014. Holanda es arrastrada a los penales y Van Persie, que juega la prórroga con calambres, recibe un manotazo por la molestia… . “El partido entró en la prórroga y tenía calambres. Louis me gritó ‘yo te reemplazo’, me di la vuelta y respondí ‘no, no, hay penales’. Pero los últimos 20 minutos fueron físicamente un infierno para mí. Van Gaal lo vio y se puso furioso. Cuando terminó el partido y nos acercamos al banquillo antes de los penaltis, se me acercó y me golpeó. Bang, me abofeteó con la mano abierta y enojado me dijo ‘nunca me vuelvas a hacer eso’. Lo miré absolutamente perplejo, solo me dijo ‘ahora recupérate a ver si puedes marcar tu penalti’. Y me alegro de haberlo hecho. Pero cuando pienso en esa escena, describe a Louis perfectamente. A veces te abraza, a veces te golpea”.
CHOQUE
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Sin embargo, después de un año de vivir juntos en el United, las cosas cambian y Van Gaal le muestra la puerta a Van Persie. Me dijo de una manera muy dura: ‘tú eres el jugador y yo el entrenador. te tienes que ir. Tu tiempo en Manchester se acabó’. Mi familia estaba feliz en Manchester, así que le respondí ‘eso dices tú, tengo contrato por un año más’. Pero él estaba convencido: ‘te vas a dejar todavía tengo que irme’. Dije que nunca estaríamos de acuerdo en esto, le estreché la mano y me alejé. ¿Lo culpé por cómo resultaron las cosas? Claro, nos lastimó a mí y a mi familia. Ok, tuve algunas lesiones, pero había jugado de todos modos, trabajando como un loco y dándolo todo. Por eso un mensaje así era difícil de aceptar”. Luego los dos hicieron las paces, en el partido de despedida del exdelantero. Pero esa bofetada, evidentemente, aún arde…
23 de diciembre de 2022 (cambio 24 de diciembre de 2022 | 15:23)
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