
El horario de verano e invierno se aplica en Bélgica desde 1977. La razón principal de esto fue ahorrar energía: gracias al horario de verano, las personas pueden aprovechar la luz del día durante más tiempo por las noches, por lo que no se necesita luz eléctrica.
Los opositores apuntan a la interrupción del biorritmo. Según el Instituto Vias, también ocurren más accidentes en las carreteras flamencas en la primera semana después del cambio al horario de verano.
En 2018, la Comisión Europea sugirió abolir la diferencia entre el horario de verano y el de invierno. Según las encuestas, muchos europeos estaban a favor de esta idea, pero los estados miembros no pudieron ponerse de acuerdo sobre qué hora elegir. Al final se decidió que cada país puede elegir qué “reloj” abolir. En nuestro país, el gobierno federal aún debe tomar una decisión al respecto.

