
Los empleados de la oficina comercial de Jansma Drachten echan un vistazo al Ringweg-Zuid en Groningen en octubre. FOTO PROPIA
La noticia de la desaparición había estado circulando durante algún tiempo. “Nosotros mismos nos declaramos en bancarrota”, dijo Piet Heslinga, miembro de la junta de Jansma Drachten, a sus relaciones comerciales. “Nos damos cuenta de que este es un paso con muchas consecuencias que afectará a muchas personas y empresas. Pero no tenemos más remedio que dejar que BV Jansma Drachten quiebre”.

