
El Mecanismo Europeo de Estabilidad (MES), también conocido como el “Fondo de Ahorro del Estado”, se creó a raíz de las intervenciones en la crisis de la deuda soberana de 2010. Establecido en 2012 con un tratado intergubernamental, sirve para otorgar asistencia financiera a los países miembros en condiciones preestablecidas que luchan por financiarse. Hasta ahora ha intervenido en ayudas de Irlanda, Portugal, Chipre, España y Grecia (por un total de 295.000 millones considerando también las intervenciones desde 2010). A cambio de los préstamos se espera un programa de ajuste macroeconómico, reformas draconianas según los más críticos. En cambio, se requieren criterios más ligeros para las líneas de crédito precautorias, para los estados afectados por shocks adversos pero en condiciones financieras sólidas.
Mes en el campo también por la emergencia del Covid
A los pocos meses del estallido del Covid, también se puso en marcha el Mes con una línea de crédito de 240.000 millones, para apoyar la crisis de la pandemia, a disposición de los países de la eurozona para financiar los costes asociados a la emergencia sanitaria (hasta ahora no utilizada por Estados miembros).
Gobernancia
Está dirigido por un Consejo de Gobernadores, integrado por los 19 ministros de Hacienda de la zona del euro, y toma las principales decisiones por unanimidad. Tiene un capital suscrito de 704.800 millones, 80.500 millones ya desembolsados, con una capacidad de préstamo de 500.000 millones. Italia, el tercer accionista después de Alemania y Francia, ha suscrito el capital por 125.100 millones, pagando más de 14.300 millones.
La reforma de 2021
La reforma del Tratado Mes de 2021, votada en el Consejo de Bruselas durante el segundo gobierno de Conte, interviene además sobre las condiciones de las ayudas financieras y sobre las diferencias entre las líneas con condicionalidad reforzada o simple. El corazón de la reforma, sin embargo, es atribuir al Mes la función de proporcionar una red de seguridad financiera (backstop) al Fondo Único de Resolución en el contexto del sistema de gestión de crisis bancarias. En otras palabras, como instrumento de asistencia a los estados, el Mes también entra en juego en las crisis bancarias, un paso central para completar la unión bancaria. Entre otras cosas, prevé que el Mes pueda actuar como mediador entre los estados y los inversionistas privados en caso de que sea necesaria la reestructuración de una deuda pública.



