
¿Eran demasiado grandes las ambiciones de Apple de entrar en el mercado de la automoción? El año pasado, los informes predijeron que Apple lanzaría un automóvil totalmente autónomo en 2025, según Bloomberg la compañía está revisando sus planes a la baja. Según la última información de los medios estadounidenses, publicada el 6 de diciembre de 2022, el vehículo eléctrico se retrasará un año y ofrecerá semiautonomía.
Ambiciones demasiado altas para Apple
La marca Apple ha querido marcar el mercado de la automoción con su vehículo, denominado Titan. Además de no tener conductor, el coche tenía que ser sin volante ni pedal con asientos en formato limusina. Finalmente, los ingenieros, después de años de desarrollo, ya no creen que esta visión sea posible si el automóvil no es completamente autónomo.
En detalles, Bloomberg anuncia que el automóvil podría costar más de $100,000 para un lanzamiento en 2026. El precio proyectado de $120,000 se ha reajustado. De hecho, para no correr la misma suerte que Tesla, Apple no quiere vender un sistema autónomo que no sea completamente autónomo. El modelo de la marca Apple solo debería ser autónomo en carretera, como las opciones de asistencia a la conducción de General Motors o Ford. Este sistema de conducción parcial será diferente al sistema de cámaras de la compañía de Elon Musk. El negocio de Tim Cook se basará en sensores y radares LiDAR.
La marca Apple también planea equipar su vehículo con un sistema con nombre en código Denali. La potencia de este software sería equivalente a 4 computadoras combinadas.
El Proyecto Titán sufre otro revés tras sufrir varios rediseños desde su lanzamiento en 2014. El año pasado, el ingeniero a cargo de los equipos, Doug Field, dejó la compañía para irse a Ford después de tres años en el cargo. Fue reemplazado, en julio de 2021, por Kevin Lynch, anteriormente a cargo del desarrollo de productos Apple Watch.
Del sueño a la realidad, las ambiciones de un automóvil totalmente autónomo aún parecen muy lejanas. Durante la última década, los gigantes tecnológicos y automotrices no han logrado crear un modelo suficiente para comercializar. El contexto económico tampoco ha ayudado a la situación, ya que empresas especializadas pierden valor o se declaran en concurso de acreedores como Argo AI. Para evitar tal derrota, Apple apuesta por un coche eléctrico semiautónomo, una tecnología ya madura, para su entrada en un mercado automovilístico centenario.
