
En la estructura inicial de la maniobra no existía la réplica del fondo para cubrir los incrementos de costos producidos por la inflación en las adquisiciones de Pnrr, como se había explicado en la primera sala de control del gobierno de Meloni. Pero la alarma sobre las obras del Plan fue tal que cambió de rumbo rápidamente: hasta el punto de que en el último proyecto de ley de presupuestos llegado el lunes 28 de noviembre a la Cámara, la respuesta del fondo destinado a las licitaciones de 2023 es aún mayor que el original, y pone a disposición 10 mil millones frente a los 7,5 del año pasado.
Cómo se distribuirán los recursos de 2023 a 2027
Sin embargo, la suma debe abrirse paso en incómodos márgenes presupuestarios, y eso afecta al escaneo de recursos: 500 millones se pagarán en 2023, el resto se reparte en 2024-27 con una progresión que concentra 3.500 millones en el último año.
Encore del fondo de costo extra
El bis del fondo de sobrecostes había sido juzgado fundamental sobre todo por los constructores y las autoridades locales, que están a la espera del inicio de gran parte de las asignaciones para las obras de Pnrr en 2023.
Procedimiento complejo
Pero para los administradores locales, otras noticias podrían estar en camino. Los primeros borradores de la maniobra en los últimos días (sin las cifras) habían despertado el descontento por el complejo procedimiento diseñado para acceder a los aportes del fondo. El procedimiento preveía dos listas ministeriales, en enero y junio, de los proyectos a cubrir, estrechamente confirmadas por las autoridades locales que luego, una vez recibida la preasignación de la contribución, debían indicar las necesidades reales dentro de los cinco días siguientes. cumplimentación del código de cada carrera. En la versión difundida el sábado 25 de noviembre, el último pasaje ha desaparecido, pero las reuniones técnicas se suceden y apuntan a nuevas simplificaciones que podrían incluirse en el texto final o presentarse como enmiendas en la carrera parlamentaria de la ley.
Muchas carreras desiertas
El punto es crucial para los alcaldes que en los últimos meses ya han visto desiertas muchas licitaciones por un nivel de precios que ya no correspondía a los marcos económicos. Pero al menos lo es igualmente para el gobierno que observa con gran preocupación el ritmo de gasto real muy por debajo de las previsiones iniciales. “En la programación 2014-2020 gastamos alrededor del 50% de poco más de 80 mil millones -explicó nuevamente el ministro del Pnrr Raffaele Fitto-, ahora deberíamos gastar una cifra triple en cinco años”.



