
Precisión de conducción al nivel de un verdadero deportivo, pero también un avanzado motor híbrido capaz de consumir 4,7 litros de gasolina cada 100 km. El Honda Civic de undécima generación asombra como pocos autos lo hacen en la actualidad. El diseño cuenta con un estilo europeo que, en sus 455 cm de largo, luce las líneas elegantes de un sedán deportivo y una habitabilidad interior de alto nivel con acabados difíciles de disputar hasta en los detalles. Bien construido y sólido, el Honda Civic también es tecnológico sin retórica gracias al sistema de propulsión híbrido denominado e:hev, acrónimo que subraya el claro predominio del componente eléctrico. El motor de gasolina 2.0 de cuatro cilindros y 143 CV se combina con un segundo motor eléctrico de 184 CV que, como era de esperar, es la potencia máxima declarada. A diferencia de la mayoría de los híbridos, los dos motores nunca funcionan juntos para hacer girar las ruedas delanteras. En la mayoría de las situaciones, la tracción se confía únicamente a la eléctrica alimentada por el generador, que a su vez es alimentado por la gasolina de 2 litros. Sólo entre 80 y 150 kilómetros por hora, si no aceleras mucho, un embrague conecta el cuatro cilindros a las ruedas, apagando el eléctrico con la máxima eficiencia en cuanto a costes. La combinación con una puesta a punto bien cuidada, con suspensión delantera MacPherson y suspensión trasera Multi-link, crea un emocionante híbrido para conducir. Disponible en tres niveles de equipamiento, Elegance, Sport y Advance, con un precio de lista que parte de los 34.200 euros.
