
Con la ley de presupuestos de 2023 llega el apretón a las llamadas empresas de “abrir y cerrar”, empresas escurridizas, en muchos casos extranjeras, que tras abrir un número de IVA y funcionar durante unos meses, desaparecen, sin cumplir con las obligaciones de pagar impuestos. y de las cotizaciones a la seguridad social. Ahora el Gobierno, explicó el primer ministro Giorgia Meloni, interviene con “una norma para combatir la competencia desleal de las empresas” que “abren, no pagan un euro a las arcas del Estado, cierran antes de los cheques, desaparecen y empiezan de nuevo”.
Instrumentos de control
La medida prevé la introducción, como parte de los controles a cargo de la Agencia Tributaria, la Guardia di Finanza y el Inps, de índices de alerta sobre el análisis de riesgo del denominado mecanismo “abrir y cerrar”. En caso de alerta, la Agenzia delle Entrate cita al titular del NIF afectado por estos índices, con la posibilidad, en ausencia de explicaciones adecuadas, de llegar al cierre del NIF, con una solicitud de garantía de cualquier nueva solicitud de apertura.
La idea de la Liga: fianza de al menos 20.000 euros
La Liga reclama el derecho de nacimiento de la ley. En 2010, Massimo Bitonci, subsecretario del Ministerio de Empresa e histórico exponente de la Liga Norte, había llevado una propuesta similar al Parlamento (“luego pasó en primera lectura en la ley de presupuesto -dice- pero luego fue anulada porque fue impugnada como regla discriminatoria para los números de IVA extranjeros”). Al inicio de la legislatura, el partido de Salvini depositó en la Cámara un proyecto de ley, nuevamente firmado por Bitonci, que prevé un aval, bancario o de seguros, de nada menos que 20 mil euros a favor de la Agencia Tributaria, de las empresas y de ciudadanos de estados no pertenecientes a la Unión Europea. La fianza tiene por objeto garantizar los pagos de impuestos y contribuciones debidos en el ejercicio de la actividad, y se devuelve al cesar la actividad una vez realizados todos los pagos.



