
El “Informe Técnico sobre el Máximo Margen Disponible para la Evolución del Costo Laboral” de la CRB es tradicionalmente el punto de partida de las negociaciones salariales bienales entre empleadores y sindicatos. El informe analiza el margen de recargo salarial, además de la indexación. A continuación, siguen las negociaciones entre los interlocutores sociales, que pueden dar lugar a un acuerdo interprofesional.
Sin embargo, hacía tiempo que estaba claro que no habría margen salarial para el período 2023-2024. Los sindicatos protestan enérgicamente contra esto -el miércoles es día de acción y huelga- mientras que los empresarios dicen que la situación ya es dramática para muchas empresas a causa de las indexaciones automáticas.
El informe confirma oficialmente que no hay margen. Incluso es negativo, suena. Para ello, por un lado, las indexaciones previstas en Bélgica, un plazo de corrección (1,9 por ciento, que corresponde al hándicap de costes salariales que existía en 2022, ed.) y un margen de seguridad del 0,5 por ciento, por otro lado, se compararon con la evolución esperada del coste salarial por hora en los países vecinos.
El Grupo de los Diez, el principal órgano consultivo de los sindicatos y la patronal, ya había anunciado el lunes que no había llegado a un acuerdo sobre la norma salarial. La pelota está ahora en el tejado del gobierno.



