
Se trata de un conflicto a larga distancia entre el alcalde de Milán, Giuseppe Sala, y el nuevo subsecretario de cultura del gobierno Vittorio Sgarbi. En el centro de la discusión está el estadio de San Siro, que con toda probabilidad será demolido para dar cabida a las nuevas instalaciones deseadas por el Inter y el Milan, pero que Sgarbi está dispuesto a salvar también a través de una restricción.
“El Meazza no se puede tocar”, explicó Sgarbi el 4 de noviembre, según el cual la planta ya tendría un constreñimiento porque tiene más de 70 años, y en cualquier caso “el permiso para derribarlo nunca vendrá del ministerio “al menos hasta que él sea subsecretario. Las declaraciones del crítico de arte sobre San Siro, que vienen después de las sobre la colocación de la Pietà Rondanini a revisar, llevaron a Sala a escribir hoy 5 de noviembre una carta al primer ministro Giorgia Meloni para aclarar cuáles son las delegaciones efectivas de Sgarbi.
“No quiero que me engañen con continuas expresiones que no tienen fundamento alguno – interrumpió Sala al ser consultado sobre las palabras del subsecretario al margen de una reunión en la prefectura -. El estadio de San Siro fue examinado detenidamente por la superintendencia y se definió que no era vinculante. Yo no decidí y si Sgarbi quiere ser superintendente, que se lo pregunte al primer ministro».
Según el alcalde, es un poco extraño que “las decisiones que toman las instituciones delegadas luego sean desmentidas por la política”. De ahí la decisión de escribir al primer ministro para aclarar las competencias del subsecretario, que en Milán fue concejal de cultura en el consejo de Letizia Moratti y dimitió poco después.
«Estas declaraciones parecen rebasar las competencias de la Subsecretaría y parecen más bien destinadas a alimentar la confusión y la desorientación que ciertamente perjudican el correcto ejercicio de los poderes públicos en interés de la comunidad -escribe Sala en la carta-. Por ello apelo a la autoridad de su cargo para pedirle claridad sobre estos hechos, precisando además al interesado las áreas de competencia real de la Subsecretaría, especialmente en relación con las competencias de la Superintendencia de Patrimonio Cultural”.



