
De la revisión del PNRR a la energía, de la reforma del Pacto de Estabilidad a los inmigrantes y la supremacía del derecho de la UE sobre el derecho nacional: son muchos los expedientes abiertos entre Italia y la UE con los que tendrá que lidiar el nuevo gobierno de Giorgia Meloni. En la tarde del jueves 3 de noviembre, el presidente del Consejo se reunirá en Bruselas con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien, nada más asumir el Gobierno de centroderecha, dijo estar “impaciente” por reunirse el nuevo primer ministro italiano. La cita se organizó en un tiempo récord al igual que las otras dos reuniones previstas para el mismo día, la de la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, y la del presidente del Consejo Europeo, Charles Michel.
Meloni es presidente del ECR, el partido de los Conservadores y Reformistas Europeos que agrupa a partidos de derecha y extrema derecha, entre ellos el polaco Ley y Justicia, el español Vox y los demócratas suecos. Su vínculo con el primer ministro húngaro Orban es fuerte. Mucho se ha dicho y escrito sobre un “eje” Italia-Polonia-Hungría. El primer ministro italiano habla de un superestado europeo, critica el hecho de que gran parte del poder de decisión esté en manos de la Comisión: son todos elementos de convergencia con Polonia y Hungría. Hermanos de Italia argumentaron que la primacía de la ley europea sobre la ley nacional debe ser revisada. Son posiciones, aunque no en la mayoría, que se encuentran en muchos otros países. El hecho es, en cualquier caso, que ser un miembro importante -e influyente dado su peso económico y geopolítico en el continente- de la zona del euro para Italia, que deriva estabilidad de la moneda única, necesariamente debe marcar la diferencia.
Estos son, en resumen, los principales temas que se esperan en el centro de la confrontación entre Meloni y los interlocutores de la UE.
Pnrr, Italia pide hacer cambios
Italia pide poder modificar el Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia, el plan que implementa Next Generation Eu (Italia es el primer beneficiario). La UE ha subrayado repetidamente que el margen de maniobra es muy limitado. “Hemos planteado una cuestión -subrayó en las últimas horas el ministro de Asuntos Europeos, Política de Cohesión y PNRR, Raffaele Fitto-: el PNRR fue aprobado antes del estallido de la guerra y prevé 232.000 millones de euros, 120.000 millones de euros obras. El incremento del coste de las materias primas fue cuantificado por Ance en un 30/35% y por tanto es evidente que estos aspectos ya sugieren una necesidad que no me corresponde ahora plantear como declaración pero que será objeto de una seria comparación basada en la regulación que se prevé a nivel comunitario con la Comisión Europea”. La negociación sigue abierta.
Energía
Es importante que la Unión Europea tenga “una política y estrategia energética común más incisiva”, subrayó el ministro de Economía, Giancarlo Giorgetti, que había volado a Berlín donde se reunió con el ministro de Finanzas alemán, Christian Lindner. Price cap, desacoplamiento de los precios de la energía del gas, reforma del mercado TTF, ayudas a empresas y ciudadanos, los nudos a solucionar cuanto antes. Italia podría beneficiarse de la liberación de 4 000 millones de fondos estructurales de la UE que aún no se han gastado.


