
Gran parte del mérito lo merece el técnico Jorge Jesús, que metió a Rossi en el partido y cambió el marcador. La parada de Altay Bayındır fue tan valiosa como el gol de Rossi. Ahora Altay también necesita recuperarse. El equipo del mal portero tiene pocas posibilidades de ganar. En este sentido, su recuperación es importante.
Como resultado, el equipo de Jesús logró vencer al equipo de Emre, que come poco, casi sin tomar posición. Ganar los juegos con un alto nivel de dificultad muestra la fortaleza del Fenerbahce. Podemos decir que nos espera un gran final de temporada.
