
Corea del Sur introducirá tarjetas de identificación digitales basadas en blockchain. Para verificar la identidad de una persona, las autoridades locales ya no requerirán una tarjeta de plástico. Un smartphone será suficiente para acceder a la información contenida en los antiguos dispositivos físicos.
Inscripción de identidades de Corea del Sur en la cadena de bloques
La cadena de bloques, a menudo adjunta a las criptomonedas, demuestra sus otros usos. Ya muy apreciada por su transparencia, su alto nivel de seguridad, su estabilidad e incluso su velocidad, esta tecnología moviliza cada vez a más actores económicos y financieros en busca de infraestructuras fiables y prometedoras. El caso de SWIFT, por ejemplo, atestigua el creciente interés de las grandes empresas en blockchain.

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Incluso los políticos parecen seducidos. Así anuncia Corea del Sur el despliegue de documentos de identidad digitales en la cadena de bloques. Una vez instaurado este dispositivo, es decir a partir de 2024, los surcoreanos podrán despedirse de su tarjeta de plástico. 45 millones de ellos podrán usar su teléfono inteligente para confirmar su identidad en la web o en cualquier oficina administrativa.
Este nuevo formato se implementará en tecnología totalmente descentralizada. En otras palabras, ya no se les pedirá a las personas que escaneen un certificado o que inicien sesión en un sitio web ingresando códigos de autenticación enviados por SMS. Incluso el Estado, iniciador de este proyecto, perderá privilegios, por mencionar sólo su incapacidad para verificar el uso que el surcoreano medio hará de su tarjeta desmaterializada.
Más de 40 mil millones de ganancias en perspectiva
La emisión de identificaciones respaldadas por blockchain promete muchos beneficios para Corea del Sur. El economista Hwang Seogwon ve beneficios considerables, particularmente en términos de salud, finanzas y administración. Otras ventajas: se acabaron los trámites que consumen mucho tiempo y las infraestructuras costosas, y hola al crecimiento. Para Suh Bo Ram, director general de la oficina del gobierno digital de Corea, Corea del Sur podría ahorrar hasta 42 mil millones de euros si se completa el proyecto. Esta cifra equivale al 3% del PIB.
El Banco Mundial y McKinsey & Co prevén un aumento del PIB de un país tras la adopción masiva de esta tecnología. Se ha propuesto una tasa del 13%, dadas las posibles reducciones de costos que podrían resultar.
Corea del Sur no es el primer país en embarcarse en un proyecto de este tipo. Estonia y Alemania, por ejemplo, ya han dado el paso para facilitar el acceso a los servicios médicos online o aprobar contratos a distancia, sin tener que viajar.
