
La senadora de salud de Berlín, Ulrike Gote (Verdes), quiere volver a introducir la máscara en el interior, como cuando se compra, debido al aumento del número de coronavirus. Un comentario del editor de BZ Julian Loevenich Foto: imagen alianza/dpa
Por Julián Loevenich
¡Así no es cómo funciona! La senadora de Sanidad Ulrike Gote (56, Verdes) quiere la mascarilla para Berlín porque los contagios vuelven a aumentar.
¡Se lo está poniendo demasiado fácil!
Cuando el Senado me dice que use una máscara en el interior, está invadiendo mis derechos fundamentales. Y por leve que sea la intervención, debe justificarse de manera comprensible, en base a criterios claros. La Ley Fundamental lo exige.
En el pasado, había valores de incidencia claramente nombrados. Si se excedía un cierto límite, seguían las medidas. Reglamento claro.
Pero ahora hay una maraña de parámetros que deberían ser decisivos: tasa de hospitalización, monitoreo de aguas residuales, tasa de vacunación. ¿Claridad? ¡Ninguna!
¿Cuándo se debe usar la máscara? La impresión: si el Senado le da la gana. Eso parece casi arbitrario.
¡La política no puede intervenir en la libertad con tan vagos fundamentos!
